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El fomento del cultivo de
moluscos en el litoral
suratlántico español
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La Junta de Andalucía
dispone de dos Centros para
la Investigación del Cultivo
de Especies Marinas (CICEM).
El centro denominado “Agua
del Pino” en Cartaya
(Huelva) y “El Toruño” en el
Puerto de Santa María
(Cádiz).
Ambos realizan trabajos de
investigación aplicada para
la acuicultura, sin embargo
desde sus inicios “Agua del
Pino” se especializó más en
el desarrollo del cultivo de
moluscos, posiblemente
debido a la existencia de
grandes bancos naturales de
almeja fina y chirla en la
costa de Huelva.
“El Toruño”
lo hizo sin embargo hacia
los peces, debido al cultivo
tradicional de estos en los
esteros de las antiguas
salinas gaditanas.
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CICEM
"Agua del Pino". Cartaya. Huelva
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Abelardo Royo, biólogo, que
fue director general de
pesca de la Junta de
Andalucía, es actualmente
jefe del Departamento de
Fomento del CICEM “Agua del
Pino”.
Abelardo Royo
Rodríguez
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Hoy en día continúan
existiendo diferencias de
especialización entre ambos
CICEM -nos comentó Abelardo,
sin embargo existen técnicos
muy cualificados para
abordar problemas tanto de
moluscos como de peces en
ambos CICEM.
Además ante problemas
puntuales cualquiera de los
dos centros puede abordarlos
independientemente de la
provincia en el que se
produzcan.
El futuro de la acuicultura
de peces pasa por las
grandes empresas. Ya lo
hemos visto en los últimos
congresos nacionales de
acuicultura -explica
Abelardo Royo. Los
beneficios unitarios por
cada pez producido son cada
vez más reducidos y es
inevitable la tendencia
hacia enormes inversiones
para obtener grandes
producciones en grandes
empresas.
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Por el contrario –en opinión
de Abelardo, el cultivo de
moluscos se encamina hacia
empresas muy pequeñas, hacia
una economía social. En
ellas van a tener cabida las
iniciativas de personas
reconvertidas del sector
pesquero, del sector naval,
jóvenes en busca de su
primer empleo, etc.
Se debe fomentar la
mentalidad empresarial y el
asociacionismo mediante
cursos de formación. Por
ejemplo la pesca es hoy por
hoy un sector deprimido y es
obligación de los técnicos
el ayudar en su formación.
Yo soy un romántico del
sector pesquero –nos confesó
Abelardo Royo, no debemos
dar por perdido a este
sector, todo lo contrario,
debemos ayudar para su
renovación y formación.
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En las Jornadas sobre
Acuicultura en el Litoral
Suratlántico celebradas en
Cartaya el pasado mes de
junio se explicó que con un
parque de cultivo de almejas
de 1.000 m2 se puede obtener
unas ventas de 60.000 euros.
Desde “Agua del Pino” están
trabajando para que a corto
plazo se multiplique este
tipo de empresas. De hecho
buscan el concierto de los
ayuntamientos, diputaciones
y de la propia Junta de
Andalucía para trabajar en
este sentido. Ya se están
observando los primeros
frutos de esta colaboración
plasmados en dos planes
experimentales de creación
de unidades de cultivo.
Durante el año 2000 se
produjeron en Huelva casi 45
toneladas de almejas, con un
valor en mercado superior a
255.000 euros.
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Parcela de cultivo
del Proyecto
Cartaya
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Después de varios años
dedicados a la investigación
del cultivo de la almeja, en
el CICEM se están realizando
pruebas de engorde de ostra
plana, que en tan solo un
año alcanzan el tamaño
comercial. Sin embargo para
el cultivo de ostras en las
costas de Huelva se deben
resolver cuestiones como la
acumulación de metales
pesados en su carne
motivados por sus altas
concentraciones en el agua.
Las soluciones pasan -según
Abelardo Royo, por buscar
zonas más profundas o a
mayor distancia de la costa.
Las ostras, grandes
filtradores, fijan los
metales pesados con mayor
intensidad que las almejas.
En opinión de este biólogo
del CICEM, no debe tomarse
como meta el realizar todas
y cada una de las etapas del
cultivo de los moluscos en
el mismo lugar. Hoy en día
existen medios de transporte
suficientemente eficientes
como para realizar cada
etapa allá donde por
cualquier motivo exista una
ventaja competitiva. Se
puede producir la semilla de
almeja en Cantabria,
realizar el preengorde en
Cádiz y finalizar el engorde
en Huelva, por ejemplo.
Aunque por la naturaleza de
la institución para la que
trabaja sí debe intentar que
la mayor parte del valor
añadido de la producción
quede en Andalucía.
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En la región suratlántica
española los moluscos se
producen en el biotopo que
les es propio: la zona
intermareal y submareal.
Pero dado que lo fundamental
para el cultivo de moluscos
es que haya mucha corriente
de agua y que el agua
contenga suficiente
alimento, también se puede
producir moluscos en
estanques. De hecho ha
habido experiencias
empresariales en este
sentido. Hay dificultades
motivadas por los costes que
supone el movimiento del
agua y problemas con el
desarrollo de macrofitos,
pero el CICEM trabaja en su
solución. De igual manera
están trabajando para
solucionar los problemas
ocasionados en las bajamares
por las altas temperaturas
mediante la creación de
zonas de sombra y
aspersiones.
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CICEM
"Agua del Pino". Cartaya. Huelva
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Otro punto de máxima
importancia es el de la
calidad. El sector
productivo y los
comercializadores distinguen
ya bien entre la almeja de
carne amarilla del
mediterráneo, de la almeja
de carne blanca de la costa
atlántica española, suratlántica o gallega. Cada
una tiene su calidad y su
categoría porque hay
diferencias. Y los precios
que se pagan por la almeja
del Mediterráneo no tienen
nada que ver con los de las
almejas atlánticas -explica
Abelardo Royo. Lo mismo
sucede con las chirlas.
Hasta hace bien poco las
chirlas venían mucho más
baratas desde Italia que las
propias, pero una adecuada
comercialización ha
conseguido que se marquen
precios diferentes para
ambas. El mercado lo que
está pidiendo es calidad.
Aquí tenemos que hablar ya,
y voy a pecar de chovinista
–remarca Abelardo, de que
tras la gamba de Huelva y la
fresa de Huelva, ahora le
toca el turno a la almeja de
Huelva. Tenemos la almeja
fina, la almeja japonesa y
nuestra “gallina de los
huevos de oro” que es la
chirla. Vamos a
aprovecharlas.
Si desea ponerse en contacto
con Abelardo Royo puede
hacerlo a través del e-mail:
aroyo@cica.es
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