|
Australia
es el país líder en el
cultivo del atún rojo a
nivel mundial. La actividad
se limita al
"engrasamiento" de
los peces y se realiza al
sur de Australia, en una
pequeña área frente a Port
Lincoln.
Esta
industria tuvo sus inicios
en 1990 y ha crecido hasta
ser el principal acuicultivo
australiano. En el año 2001
se produjeron 9.050
toneladas.
El
cultivo de estos peces fue
la consecuencia del declive
de las capturas pesqueras y
el establecimiento de cuotas
(TAC). La pesquería del
atún rojo tuvo su apogeo en
1982 con un máximo de
21.500 toneladas, pero fue
reduciéndose hasta las
5.265 toneladas de 1990.
Esta limitación incentivó
a los pescadores a buscar
maneras de obtener un mayor
valor por sus capturas. La
Asociación de Armadores
Atuneros de Australia con el
apoyo de expertos japoneses
del Atún y de Cultivos
Marinos consideraron como
factible la posibilidad de
capturar atunes y
transportarlos hasta la
costa sur de Australia para
cultivarlos. La solución
fue mediante su
"engrasamiento"
tras la pesca para mejorar
la calidad del producto y
regular su mercado.
Dieciséis
son las empresas en activo
en el año 2002. Cada una
gestiona una concesión de
entre 20 y 30 hectáreas, a
varias millas de la costa y
profundidades de unos 20 m.
Los
atunes son localizados y
capturados mediante redes de
cerco entre enero y marzo
cuando navegan por la
plataforma continental
australiana. Se transfieren
entonces desde las artes de
cerco a unas jaulas
Bridgestone hexagonales de
transporte para su traslado
hasta Port Lincoln. Los
atunes capturados pesan
entre 15 y 25 Kg, y en cada
transporte se remolcan unas
100 a 130 toneladas. La
velocidad de navegación es
de 1,5 nudos y el trayecto
dura varias semanas, durante
las cuales se alimenta a los
atunes. A su llegada a las
instalaciones de cultivo la
cantidad de atún capturado
es estimada en el momento de
su transferencia a las
jaulas de cultivo (tipo
"polar circle")
mediante el empleo de
cámaras de video submarinas
para contar el número de
unidades, y una muestra
representativa de peces es
tomada para establecer el
peso medio. Con ello se
calculan los kilogramos de
atún a deducir de la cuota
(TAC) de la que sea
propiedad esa empresa.
Los
atunes son alimentados peces
pelágicos pequeños un par
de veces al día, seis días
a la semana. Habitualmente
se hace mediante bloques de
pescado congelado que se
colocan dentro de unas
pequeñas jaulas en el
interior de las unidades de
cultivo. También se da un
poco de comer a mano. Los
crecimientos finales
obtenidos son de 10-20 Kg.
por atún.
El
pasado año se emplearon
45.000 toneladas de
pequeños peces pelágicos
en el
"engrasamiento" de
atunes. Esta carnada es en
parte procedente de la pesca
local y en parte de
importación. Sin embargo se
está primando las
investigaciones para
sustituir este tipo de
alimento por piensos
comerciales. Sesenta
toneladas del atún rojo
producido lo fueron ya
empleando piensos
compuestos.
Los
peces comienzan a ser
pescados a los 3 meses de
llegar a las instalaciones
de cultivo, y se acaban de
capturar a los 10 meses. La
pesca se realiza
selectivamente comenzando
por los atunes de mayor
tamaño. Para ello se
emplean redes de enganche y
el trabajo de submarinistas
que escogen los peces a
medida que van quedando
atrapados en la red. A
continuación son sacados
del agua, matados con una
puntilla y desangrados.
El
tipo de procesamiento
depende de si el atún será
comercializado en fresco
(40%) o congelado(60%). La
mayor parte de la cosecha va
al mercado japonés.
Las
labores diarias de
mantenimiento consisten en
inmersiones para comprobar
mortalidades, revisar los
fondeos y repasar las redes.
Al final de la campaña
cuando todos los atunes han
sido pescados toda la
infraestructura es llevada a
tierra, revisada y preparada
para la siguiente campaña.

Volver
a portada DOTT
|