|
La
Comisión Europea entró a
formar parte del "International
Convention for the
Conservation of Atlantic
Tuna" (ICCAT) en
1997. Este interés por la
pesquería del atún ha
motivado gran expectativa
por el DOTT en la Comisión.
Esta considera que deben
establecerse medidas para
reducir la actual presión
sobre el atún rojo. Medidas
que deberán ser compatibles
con el medio ambiente y con
la pesca.
Según
explicó Ernesto Penas estas
medidas deben iniciarse con
la gestión del recurso.
La actual "fiebre del
oro" por el atún rojo
está produciendo una gran
presión sobre los "stocks".
La práctica del
"engrasamiento" en
jaulas permite comercializar
un producto de gran calidad
en una época en la que
normalmente la calidad de
los peces disminuye. Sin
embargo en vez de reducirla,
parece que hace aumentar la
presión sobre los "stocks"
silvestres.
La
Comisión considera que
debería establecerse una
talla mínima para su
estabulación en jaulas. Y
ya que la pesca es para
vivo, la devolución al mar
de los individuos pequeños
sería una práctica viable.
También entiende que el
concepto sostenibilidad
supone el contemplar qué
efectos puede tener el
actual cultivo del atún
rojo sobre otras poblaciones
de peces, como las especies
pelágicas que hoy son
aprovechadas para alimentar
a los atunes.
|
El
control
de
la
actividad
del
"engrasamiento"
es
otra
medida
a
tomar
en
consideración.
El
paso
de
los
peces
de
silvestres
a
cautivos
debe
controlarse,
explicó
el
Sr.
Penas.
El
ICCAT
controla
los
desembarcos
de
atún,
pero
no
su
entrada
en
las
jaulas.
Así
que
para
evitar
el
"blanqueo"
o
"maquillaje"
de
los
excesos
de
cuota
estas
entradas
deben
ser
controladas.
Otra
cuestión
de
importancia
es
la
sostenibilidad
medioambiental.
La
localización
de
las
instalaciones
de
"engrasamiento"
debe
hacerse
tras
un
elaborado
estudio
que
permita
la
ordenación
integral
del
espacio
marítimo,
para
evitar
conflictos
con
otros
usos
o
actividades.
|
 Ernesto
Penas
|
De
igual manera la gestión de
los cultivos debe minimizar
el impacto ambiental, sobre
todo la acumulación de
restos orgánicos en el
fondo marino bajo las
jaulas. El uso actual de
pescado fresco para la
alimentación de los atunes
es contemplado como un
riesgo para la transmisión
de patologías.
La
cuarta medida que en
opinión de Ernesto Penas
debe establecerse para
asegurar el futuro del atún
rojo es la investigación.
Es absolutamente necesario
completar lo antes posible
el ciclo completo del atún
rojo en cautividad y buscar
alternativas para su
alimentación diversificando
el origen de sus alimentos.
Ernesto
Penas nos comentó como
conclusión que la
acuicultura del atún rojo
debe tener como retos
adicionales el evitar
efectos ecológicos
colaterales y el evitar
enfrentamientos con otros
sectores pesqueros.

Volver
a portada DOTT
|