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La
Generalitat de Cataluña
apuesta por el etiquetado
como único contrato con el
consumidor
"El
etiquetado de todos los
productos alimentarios,
especialmente del pescado,
la carne y los huevos,
aparece como el único
contrato por escrito entre
el sector productor y el
comercio y el consumidor
para garantizar la seguridad
de los alimentos".
Así
lo indicó el director
general de Consumo de la
Generalitat de Cataluña y
del Instituto Catalán de
Consumo, Josep Tous Andreu,
durante la presentación del
estudio "Calidad de los
alimentos de origen animal.
Expectativas del consumidor
español", elaborado
por Roche Vitaminas, Grupo
Sada, Saprogal, Vall
Companys y la
Interprofesional del sector
del huevo (Inprovo).
Tous
aseguró que cada vez
resulta más necesario
ofrecer al consumidor un
etiquetado
"riguroso" y que
responda a las necesidades
de información que reclama,
porque el 80 por ciento de
los consumidores se lee las
etiquetas y tienden a
completar la información
que no se les ofrece, lo que
genera más confusión.
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Respecto
al estudio, Tous precisó
que una de las conclusiones
que se puede extraer es que
el consumidor "se
encuentra disperso" y
tiene la "premisa
falsa" de asociar
seguridad de los alimentos
con calidad, idea que hay
que cambiar desde la
Administración y el sector,
si se quiere recuperar la
confianza.
Indicó
que en España, aparte de la
problemática de la colza,
no ha habido crisis
alimentarias, ya que las
"vacas locas" y
las "dioxinas
belgas", han sido
"percepciones de un
riesgo falso".
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El
secretario general de la
Consellería de Agricultura
de la Generalitat de
Cataluña, Germá Gordó,
quien también asistió a la
presentación del estudio,
señaló que desde su
Departamento se ha iniciado
un proceso de elaboración
de Ley de Seguridad
Alimentaria, que se
encuentra en el Parlamento
catalán y que incluye la
creación de la Agencia de
Seguridad Alimentaria
catalana.
Gordó
apuntó que esta iniciativa,
junto a la candidatura de
Barcelona como sede de la
Agencia Europea de la
Seguridad Alimentaria,
muestra la necesidad de
fomentar la confianza de los
consumidores en la industria
agroalimentaria, que es el
primer sector económico de
Cataluña.
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Del estudio, realizado en
base a 8.500 entrevistas a
consumidores españoles, se
desprende que la principal
demanda del consumidor
respecto a los alimentos de
origen animal es la
"seguridad",
seguida del valor nutritivo,
de las características
sensoriales y de la
alimentación y el sistema
de producción de los
animales.
Las encuentras reflejan
además que en los últimos
seis meses de 2001 el
consumidor comió menos
carne de vacuno y de cerdo,
consumió más pollo,
pescado y leche, mientras
que la ingesta de huevos se
mantuvo en niveles
similares.
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Concluyen que a raíz de las
últimas crisis alimentarias
se observa una actitud más
crítica y posicionada ante
la alimentación, donde el
control del alimento se
convierte en elemento clave,
por lo que precisa una
información veraz, clara y
transparente.
Barcelona,
13/03/2002.

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