| El desarrollo
espectacular y mal estructurado de la
acuicultura marina en aquel país
no ha tenido cimientos sólidos
y a pesar de que la crisis parecía
afectarles más que a ningún
otro país, su producción
seguía aumentando año
tras año, hasta superar ampliamente
las 45.000 Tm. Muchos vaticinaban el
final de la etapa de oro de los cultivos
marinos griegos, pero en los mercados
sus empresas no mostraban señales
de agotamiento.
Por fin parece
que la crisis ha tocado su capacidad
productiva. Para 2004 los expertos vaticinan
un estancamiento de la producción
de dorada en Grecia, e incluso una caída.
Aunque este país seguirá
siendo el principal productor durante
muchos años, se espera que tras
la crisis sus empresas se centren en
comercializar con criterios de rentabilidad
más que de crecimiento. Este
escenario otorgará al resto de
los productores mediterráneos
posibilidades de pervivencia.
La dorada
es hoy el quinto pescado fresco más
vendido en Mercamadrid en tonelaje,
después de la merluza, pescadilla,
boquerón y la sardina. Está
destinada a ser, junto con las demás
especies de piscicultura, el pescado
habitual en la cesta de la compra.
Ahora es
el momento de que los productores nacionales,
a pesar de la gran fragmentación
de la oferta, muestren madurez empresarial
suficiente para sostener el precio de
la dorada en niveles suficientes, saneen
sus empresas, realicen I+D+i y aborden
en serio la producción de nuevas
especies. Tras cada crisis lo importante
es salir reforzado. Esperemos que los
cultivos marinos españoles salgan
fortalecidos de esta última crisis
y aborden el futuro con solvencia. La
producción de pescado de calidad,
la creación de empleo y de riqueza
en muchos pueblos costeros dependen
de ello. Esperemos que así sea.
|