La
acuicultura que se practica en Europa hace que
este sector sea de pioneros, que como Cristóbal
Aguilera, han dedicado gran parte de su carrera
profesional a desarrollarlo.
Este licenciado en biología por la Universidad
de Barcelona, es un profesional minucioso, apasionado
por su trabajo y los retos que éste conlleva,
optimista, ávido de aprender y de compartir,
familiar, y muy querido por sus compañeros.
Cristóbal atesora más de 15 años
de experiencia en el sector acuícola,
fruto del constante interés por aprender
y mejorar, y con el que ha conseguido que el
modelo de producción de Tinamenor sea
de los más innovadores de Europa.
En una entrevista realizada recientemente por
misPeces.com en las instalaciones de Tinamenor
en Pesués (Cantabria), Cristóbal
nos cuenta sobre los aspectos que para él
son más importantes en acuicultura y
las experiencias vividas en el departamento
técnico que ha co-dirigido con Enrique
Haro.
Cuando una empresa
apuesta por un profesional
Cristóbal
nos cuenta que se ha formado y continúa
formándose, no sólo como profesional
y técnico de los procesos productivos
relacionados con la acuicultura, sino que
a lo largo de estos años ha podido
formarse en temas relacionados con la calidad
de los procesos, los principios ambientales,
los conceptos elementales de la organización
zoo-sanitaria, la gestión de los costes
y el análisis económico, “importantísimo
y muchas veces olvidado”, y con algo que considera
elemental, el conocimiento humano dentro de
la organización empresarial.
Este profesional reconoce a la dirección
de Tinamenor el hecho “tremendamente positivo
de mantener un apoyo continuado e incondicional
respecto a la labor de formación”,
ya que según nos cuenta, le han permitido
decidir y escoger la formación más
acorde en cada momento.
“Por ejemplo, hemos contado con la posibilidad
de invitar a nuestras instalaciones a los
mejores profesionales – de nivel mundial -
procedentes de cualquier campo relacionado
con los cultivos de peces, moluscos o alimento
vivo, para que nos ayuden a comprender, a
cuestionarnos nuestros procedimientos, a aprender,
a mejorar en definitiva”, añade.
Su visión de
la acuicultura
Cristóbal nos comenta que en una industria
como la acuicultura hay que estar dispuestos
a afrontar el reto de cambiar continuamente,
de aprender de los errores propios y ajenos,
de cuestionarse día a día, si
lo que se hace es lo que se debe hacer, de
si es posible mejorar cuando crees estar bien.
“Todo estos retos te enriquecen de una forma
tan tremenda, que hace falta mucho tiempo
para tener conciencia de lo que has sido capaz
de almacenar, de lo que llevas en la mochila
del conocimiento” nos comenta.
En Cristóbal, estos conocimientos
se han ido enriqueciendo con las diversas
especies con las que ha trabajado e incluso
con las que no, y con los diferentes campos
de la producción, pero especialmente
en todo lo relacionado con el cultivo larvario.
Al preguntarle a Cristóbal como es
posible mantener la competitividad en un mundo
lleno de retos y cambios, como es la acuicultura;
nos comenta que el tener como objetivo estratégico
una formación continuada, le permitió
tanto a él, como a su equipo, adentrarse
en el mundo de las Normas (p.e.: ISO, UNE,
etc.) y en el de los Sistemas y Métodos
de gestión (p.e.: EFQM, 6s, 7H, AMFE,
etc.).
“Trabajamos en ello para llegar a ser competitivos
a través de la excelencia y con el
objetivo, bien claro, de buscar la satisfacción
de nuestros clientes, de prevenir problemas
antes de que ocurran, de garantizar nuestra
capacidad de adecuación ante las nuevas
exigencias, de potenciar la imagen empresarial
y, por supuesto, de formar continuadamente
a los empleados, verdadero motor del desarrollo
y del éxito”.
Un profesional que
apuesta por el trabajo en equipo
Cristóbal
está orgulloso de haber formado parte
de un equipo de espíritu inquieto,
curioso e innovador que ha posibilitado que
“todos hayamos estado de acuerdo en que en
la investigación, el desarrollo y la
innovación está el futuro”.
Para Cristóbal, la parte creativa
es esencial, por ello “Tinamenor es hoy en
día una empresa altamente tecnificada,
donde los aparatos no son un sustituto de
las personas, sino que son el perfecto complemento
para un crecimiento lógico. Todo aquello
que una máquina puede hacer mejor que
una persona, porqué no hacerlo y dejemos
que la parte creativa funcione a pleno rendimiento”.
Comenta que, “posiblemente la aportación
tecnológica más importante que
hemos empezado a aplicar en Tinamenor, sea
la de liberar de la rutina a las personas,
para que tengan tiempo de adelantarse a todo
aquello que, precisamente, se escapa de la
rutina, y que hoy en día sigue siendo
mucho en acuicultura”.
Nuevos rumbos
Cristóbal Aguilera, dentro de unos
meses, emprenderá un nuevo camino profesional
y reconoce encontrarse preparado “para cualquier
reto y empezar a aprender de nuevo”.
El trabajo nos hace compartir muchas experiencias
personales y al preguntarle a Cristóbal
sobre este aspecto, nos dice: “me siento un
privilegiado por haber contado con la posibilidad
de haber conocido mucha gente y poder decir
que, bastantes de ellos, son hoy en día,
además, amigos personales”.
No quiere dejar pasar esta oportunidad para
agradecer a todos sus compañeros de
trabajo, por su paciencia, su comprensión
y su gratitud. Tampoco quiere olvidar a dos
personas que siempre han apostado por él,
Solín Álvarez-Guerra y Gustavo
Larrazábal.
A Enrique Haro dedica un especial agradecimiento:
“gran parte de lo que soy se lo debo a él,
ya que gracias a su tremenda capacidad de
sufrimiento, de abnegación, de cabezonería,
me ha sido posible explorar y explotar otras
habilidades que han permitido darme a conocer”.
Foto 1: Cristóbal en las instalaciones
de Tinamenor en Pesués
Foto 2: Cristóbal durante la entrevista
Foto 3: Trabajando en el laboratorio
Foto 4: Enrique Haro, compañero de
trabajo y amigo de Cristóbal
Fotos © Catherine
Cabrera - misPeces.com
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