La
micobacteriosis de los peces es
un término genérico
que se utiliza para designar una
enfermedad contagiosa de tipo
progresivo y crónico causada
por distintas especies del género
Mycobacterium, ocasionando mortalidades
que oscilan entre el 2 y el 10%
de los peces afectados. Aunque
el impacto sanitario y económico
de las micobacteriosis no es comparable
al de otras enfermedades de etiología
bacteriana como la forunculosis,
vibriosis o lactococosis, el grupo
de Vigilancia Sanitaria Veterinaria
ha observado en los últimos
meses un aumento significativo
en el número casos que
reciben en su Laboratorio de Ictiopatología
relacionados con infecciones por
micobacterias. Las tres especies
de micobacterias implicadas más
frecuentemente son M. marinum,
M. fortuitum, y M. chelonae.
Esas micobacterias son bacterias
ambientales relativamente comunes
en el medio acuático, habiéndose
aislado de aguas costeras y de
instalaciones de acuicultura,
así como en más
de 150 especies de pescados marinos
y de agua dulce. La micobacteriosis
ha sido diagnosticada en todo
el mundo en algunas de las principales
especies de peces cultivadas,
tales como dorada, lubina, pez
gato, rodaballo o salmón.
Algunas de las especies de especies
de micobacterias son zoonósicas,
siendo responsables en el hombre
de distintos cuadros clínicos,
generalmente cutáneos relacionados
con la manipulación de
peces o pescado contaminado. Podría
por tanto considerarse una enfermedad
profesional y, en este sentido,
desde el punto de vista del consumidor,
el peligro potencial que pueden
representar es prácticamente
inexistente, especialmente si
tenemos en cuenta los exhaustivos
controles sanitarios que los piscicultores
aplican de manera rutinaria durante
todo el proceso de producción
y comercialización de sus
productos. |