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Las principales ventajas del nuevo
material son su resistencia y su respeto al
medioambiente
AIMPLAS,
Instituto Tecnológico del Plástico,
investiga el desarrollo de un nuevo material
para la construcción de piscifactorías.
Esta investigación se enmarca dentro
de un proyecto europeo denominado Dolfin,
en el que junto a AIMPLAS, participan otros
3 centros de investigación y 10 empresas
del sector.
El
objetivo principal de la investigación
es diseñar, producir, y optimizar,
estructuras innovadoras para acuicultura:
bateas para el cultivo de mejillones y mecanismos
para piscifactorías. Para conseguirlo
se utiliza un material plástico reciclado
reforzado con una carga ecológica.
El nuevo material compuesto se obtiene mediante
la incorporación de un desecho de cultivo
(cáscara de arroz con fibras naturales)
a un material plástico que ya ha sido
utilizado.
La
principal dificultad es conseguir la compatibilidad
entre los dos elementos para obtener las propiedades
mecánicas ( dureza, fragilidad, flexibilidad...)
deseadas en el producto final. AIMPLAS investiga
actualmente este aspecto realizando estudios
para obtener una buena adhesión de
las partes, porque si ésta no se alcanza,
las propiedades del material serán
pobres, y no se podrá utilizar para
los fines previstos. Además, el nuevo
plástico debe contar con las propiedades
necesarias para someterse a un permanente
contacto con el agua.
El
proyecto Dolfin busca por tanto combinar dos
flujos de desechos completamente diferentes
( plástico y cultivo) para producir
nuevas estructuras para acuicultura.
El
resultado del proyecto también es doble.
Por un lado se crea un nuevo producto como
son las bateas de plástico para el
cultivo de mejillones, y por otro, se sustituyen
otros materiales (como metales y plásticos
no reforzados ) en las estructuras ya existentes(
piscifactorías instaladas en el mar
y tanques para las piscifactorías terrestres).
Principales
ventajas
Las
ventajas más significativas que aporta
el proyecto repercuten en la mejora del producto
y en la sostenibilidad del medioambiente.
Respecto
al producto, con el nuevo material se consiguen
estructuras y mecanismos para las aplicaciones
en acuicultura innovadoras y resistentes.
Además, el material presenta un mayor
valor añadido, puesto que mejora en
propiedades a los productos existentes actualmente.
El
sector de la acuicultura también se
beneficiará económicamente del
proyecto gracias a una reducción del
coste de estructuras, fruto de la reciclabilidad
del material y del aumento del ciclo de vida
generado por la carga reforzante.
Finalmente,
el proyecto Dolfin favorece la conservación
del medioambiente al introducir materias primas
renovables y crear nuevos mercados para los
plásticos reciclados.
Para
más información:
Maria Llorens
Departamento de Comunicación
AIMPLAS
comunicacion@aimplas.es
www.aimplas.es
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