El pescado de acuicultura puede mejorar
su presentación en las pescaderías
gracias al proyecto CRAFT Aquality,
que ha sido financiado por la UE (CRAFT-Q5CR-2002-71664),
en el que han participado cuatro empresas
privadas (Culmasur (España),
Aqualvor (Portugal), Bitsakos (Grecia)
e Inve Technologies (Bélgica))
y dos instituciones académicas,
la Universidad de Cádiz (UCA)
e IPIMAR (Portugal).
Objetivo
de Aquality
El proyecto está basado en mejorar
la calidad de las producciones acuícolas
a través de “dietas de finalizado”,
una técnica alimentaría
utilizada con éxito en otro tipo
de ganaderías.
El objetivo principal de este trabajo
realizado entre el año 2002 y
2005, ha sido la optimización
de los productos de la acuicultura a
través de la mejora y el manejo
del alimento que se suministra en los
ámbitos de cría en cautividad.
Las especies con las que se ha trabajado
en el proyecto, han sido la dorada y
la lubina.
Una
de las investigadoras del proyecto,
Rocio Robles, que participó en
el mismo cuando se encontraba en la
UCA y que actualmente dirige el departamento
técnico de Caditec Testing, nos
explica que éste tipo de dietas
básicamente consisten en “mejorar
la calidad final del producto a través
del alimento que se suministra en los
últimos meses de crianza. Este
tipo de dieta se ha formulado con el
objetivo de incrementar el valor del
producto de la acuicultura al mismo
tiempo que se optimizan los resultados
de crecimiento y conversión en
los últimos meses del cultivo”.
“La dieta se formula con altos niveles
de ingredientes marinos de máxima
calidad y con suplementos nutricionales
que mejoran la utilización del
alimento y la apariencia externa del
pescado para el consumidor (coloración,
brillo, etc.) e interna, con menos acumulación
de grasa perivisceral”, según
añade Robles.
Nos cuenta la científica que
“el concepto de esta formulación
se puede aplicar con diferentes niveles
de proteína y energía
en función de las necesidades
y manejo de cada granja”.
Diseño
de la dieta y análisis del producto
final
En una primera fase, nos comenta la
investigadora que se trabajó
en el diseño de las dietas y
en la realización de pruebas
a nivel de laboratorio, “de cuyos resultados
se seleccionó la dieta de finalizado
a utilizar en las pruebas de producción
en granjas”, añade.
De todas las pruebas llevadas a cabo
se enviaron muestras a IPIMAR, en Portugal,
para realizar el análisis de
calidad basado en el estudio de las
características organolépticas
del pescado y en sus propiedades nutricionales.
Resultados
Obtenidos
Rocío
Robles nos desvela que, “los resultados
han demostrado que durante las pruebas
de laboratorio y de campo ha sido posible
manipular la calidad nutricional del
pescado de cultivo, mediante la alimentación
con dietas especiales de finalizado,
durante unos meses antes del cosechado”.
“En particular, los niveles de nutrientes
esenciales como los HUFA n-3 (omega-3)
y vitaminas E pueden ser enriquecidos
en el producto final. Además,
se ha demostrado que la pigmentación
de la piel, especialmente en dorada,
depende en gran medida de la calidad
del alimento”.
Nos indica que “en condiciones de laboratorio,
ha sido posible obtener dorada de cultivo
con un patrón de coloración
externa muy similar a la dorada salvaje”.
En cuanto a las pruebas de campo, los
resultados fueron doradas con mejorada
coloración, aunque dichos resultados
fueran más variables que en las
pruebas de laboratorio, indicando que
en estas condiciones existen más
factores de cultivo que influyen en
la apariencia externa del pescado.
Esta experiencia se presenta a las empresas
del sector como una herramienta con
la que podrán contar para demostrar
la calidad del producto final y de esta
manera ser más competitivos en
un mercado cada día más
global.
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