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Reportaje
realizado y enviado por José Carlos Macías
- Empresa Pública
Desarrollo Agrario y Pesquero, S.A.
Seguimiento Ambiental en
Instalaciones de Acuicultura Marina: Aspectos
Generales y Experiencias en Andalucía
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Este
asunto ya fue tratado en el
informe Mc Alister titulado”
Estudio Avanzado sobre la
Acuicultura en la Comunidad
Europea”(1999), y que es una
referencia de discusión
sobre la tendencia del desarrollo
de los cultivos marinos en
Europa, señalando que
una de las principales limitaciones
para la expansión esperada
de la acuicultura en el litoral
está relacionada con
los problemas de calidad de
aguas y el medio ambiente.
De este informe se extrae
la siguiente tabla:
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CALIDAD
DE AGUA Y LIMITACIONES
DE LA ACUICULTURA
EN EL LITORAL
|
TIPO
DE
CONTAMINACIÓN
|
POSIBLES
EFECTOS
AMBIENTALES
|
Efectos
Ambientales
Generales
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Limitaciones
para la
producción
acuícola
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Orgánica
(Aguas
residuales, agricultura,
industria)
|
Incremento
de la DBO, blooms
algas, formación
de sedimentos anóxicos,
cambios en estructuras
de ecosistemas. |
Enfermedades,
stress, mortalidad,
reducción
de la capacidad
de carga, incremento
del fouling en estructuras. |
Inorgánica
(Metales,
Pesticidas, PCBs,
Dioxinas)
|
Efectos
crónicos sobre
flora y fauna, distorsión
genética e
impacto sobre la biodiversidad.
|
Posible
bio-acumulación
en la cadena trófica,
impactos subletales
en el engorde, disminución
de la resistencia
a enfermedades |
Sólidos
en Suspensión
(descarga de ríos,
obras costeras, actuaciones
sobre el fondo marino)
|
Reducción
de la productividad,
Anoxía en
bentos, cambios
en estructuras de
ecosistemas, pérdida
de hábitats
bentónicos.
|
Irritación
de branquias, aumento
de la turbidez, reducción
del crecimiento en
bivalvos, contaminación
del stock. |
| Patógenos |
Incremento
de hepatitis A y B,
Episodios víricos,
gastroenteritis, y
cólera. |
Exposición
y acumulación
de
humanos a través
de moluscos
|
| Térmica |
Cambios
puntuales en
estructuras de ecosistemas. |
Impacto en el crecimiento
de los peces (puede
ser positivo) |
| Derrames
de fuel |
Polución
de sedimentos |
Contaminación
natural del pescado |
| Desalinización |
Incrementos
de salinidad |
Estrés
osmótico y
efectos en el crecimiento |
FUENTE:
Forward Study of Community
Aquaculture, by Mac
Alister Elliot and
Partners LTD.(September
1999). |
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Un
ejemplo claro de esta situación
es un trabajo presentado
por el Ministerio de Agricultura,
Pesca y Alimentación,
titulado “ Estudio sobre
la identificación
de riesgos ambientales para
el cultivo de mejillón
en Galicia”, donde se identifican
usos y actividades desarrolladas
en el litoral que provocan
efectos medioambientales
negativos, afectando a una
actividad tradicional que
genera una gran cantidad
de empleos en esta Comunidad
Autónoma. |
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Resultados
I.
Reflexiones sobre los
datos ambientales y biológicos
obtenidos.
En
las instalaciones de acuicultura
en tierra, las estaciones
de muestreo se situaron
en el caño externo
a la granja, próxima
a la estación de
bombeo, en los estanques
de cultivo, y en el caño
externo en la zona próxima
al vertido, todo ello,
prestando especial atención
a la calidad de agua y
de los sedimentos en la
zona de vertido.
La calidad del agua obtenida
en los vertidos producidos
estuvo directamente relacionada
con las condiciones físico-químicas
del agua captada, la cual
no fue de buena, algo
común en este tipo
de ambientes de influencia
mareal donde se concentran
numerosas actuaciones
antrópicas. En
la mayoría de los
casos estudiados, para
casi todos los parámetros
en agua se observa un
gradiente negativo desde
la entrada hasta la salida,
siendo esto especialmente
claro respecto a los sólidos
en suspensión.
En el caso del oxígeno
disuelto la tendencia
es al contrario, puesto
que el agua suele salir
con una mayor concentración
de oxígeno disuelto
que la que entra.
Esto se produce principalmente
por el tiempo de residencia
de las masas de agua en
la instalación,
que suele ser de varios
días, tiempo en
el cual el agua Respecto
a los sedimentos, las
características
físico-químicas
de éstos en la
zona próxima a
la captación (caño)
respecto a la zona de
vertido, en general no
sufren desviaciones significativas,
excepto en una de las
instalaciones donde el
nitrógeno total
aumenta y el potencial
redox disminuyó
en el punto de vertido.
Estos resultados indican
que hay algunos compuestos
que son retenidos por
la propia instalación
mientras que hay otros
que se vierten y sobre
los que hay que aumentar
la vigilancia.
La composición
granulométrica
del sedimento obtenida
en los caños próximos
a la captación
y al vertido de las instalaciones
analizadas está
muy influenciada por la
dinámica mareal
de la zona en cuestión,
teniendo en cuenta que
las granjas marinas están
normalmente situadas dentro
de complejos sistemas
de caños con influencia
mareal. Los resultados
en nuestro caso indican
que los materiales de
tamaño grueso y
medio se mantienen en
proporciones constantes,
mientras que en material
fino y muy fino, tiende
a disminuir en la zona
de vertido debido a la
retención que se
produce en el interior
de la instalación.
Respecto a las condiciones
del bentos encontrada
en las diferentes instalaciones
estudiadas, el número
de familias oscila entre
9 (interior del río
San Pedro) y 57 (estación
próxima a la entrada
de agua de la instalación
situada en el saco interno
de la Bahía de
Cádiz). Las zonas
centrales de los caños
son las que, en general,
presentan un mayor número
de familias. Los movimientos
mareales con una alta
oxigenación, y
la existencia de sustratos
con altos aportes de material
para los organismos filtradores
determinan estos valores.
Con relación al
número de individuos
se observa una alta variabilidad
(desde 9516 hasta los
196 indiv/m2).
La riqueza específica
según el índice
de Margalef refleja la
situación dinámica
de este tipo de ecosistemas,
con bajos valores en el
río San Pedro(NE
Bahía de Cádiz),
excepto en las dos estaciones
más exteriores,
y bajo valor de la estación
más interna del
Caño de Sancti-
Petri (SO Bahía
de Cádiz). Los
valores de diversidad
presentan, sin embargo,
una mayor estabilidad
a lo largo de todas las
instalaciones, con valores
fluctuantes entre 1.604
y 2.795. Estos valores
no son demasiado elevados
en el contexto de sistemas
marinos, pero las condiciones
que se desarrollan en
el interior de los caños
de marea priman las producciones
(alto número de
individuos) frente a la
diversidad. Las estrategias
reproductoras son más
útiles cuando las
condiciones ambientales
son muy fluctuantes; y
un bajo número
de familias se especializan
en adaptarse a estos continuos
cambios.
Los porcentajes de contribución
de los grandes grupos
taxonómicos al
macrozoobentos de las
zonas, se determina la
mayor abundancia de anélidos
poliquetos en todas las
instalaciones estudiadas.
En definitiva, a partir
de los resultados obtenidos,
la carga contaminante
asociada al agua de vertido
está directamente
relacionada con la densidad
de carga en producción
y la existencia o no de
zonas de decantación,
es decir, la estructura
y características
de las instalaciones.
En este sentido, la estructura
típica de este
tipo de instalaciones
está formada por
una estación de
bombeo, una zona de reserva
y distribución
de agua, canales de abastecimiento,
estanques de cultivo,
canales de desagüé,
zona de decantación
y punto de desagüe.
Para el futuro seguimiento
ambiental de instalaciones
de acuicultura en tierra
deben concentrarse los
esfuerzos sobre la calidad
del agua en la zona de
vertido, acompañado
de una análisis
de la granulometría
y del bentos en diferentes
puntos situados en las
proximidades de la zona
de vertido a diferentes
distancias. Será
muy importante también,
a la hora de cuantificar
los impactos de esta actividad
sobre el medio natural,
conocer muy bien el entorno
(estado cero), su caracterización
física y ecológica
y en general todo aquello
que nos permita determinar
el grado de alteración
y/o amortiguación
de los efectos que se
produzcan.
En
las instalaciones
de cultivo en mar abierto,
las estaciones de muestreo
se situaron sobre un eje
longitudinal en la dirección
de la corriente predominante,
y distribuidos hacia Norte,
Sur, Este y Oeste desde
un punto central imaginario
en el centro del polígono,
aumentando el número
hacia la zona de posible
dispersión de posibles
contaminantes.
La calidad de aguas en
el entorno de los polígonos
de cultivo de las tres
instalaciones muestreadas
no presentó variaciones
significativas que pudieren
estar relacionadas con
la presencia de los cultivos,
ya que las concentraciones
de los parámetros
medidas en la mayoría
de las estaciones presentaron
valores dentro de los
rangos normales según
las condiciones del entorno.
Respecto a los valores
límites establecidos
por la normativa andaluza
de calidad de aguas, y
aunque estos límites
no sean específicos
para la actividad analizada,
cabe destacar que los
valores obtenidos estuvieron
normalmente por debajo
de los límites.
En el sedimento, a veces
se detecta una tendencia
al incremento de las concentraciones
en determinadas zonas,
normalmente fuera del
polígono de cultivo
y en la dirección
de la corriente predominante,
sin embargo, la magnitud
de estos incrementos no
implican una perdida de
calidad constante en el
sedimento, sino que parecen
estar relacionados con
cambios estacionales que
se producen en el ambiente
marino. Para confirmar
estas hipótesis
debe disponerse de un
registro de datos en las
mismas estaciones de al
menos dos o tres campañas
de cultivo completas.
En el caso de la granulometría,
la evolución mostrada
por la composición
del sedimento analizado,
se puede observar que
en las tres instalaciones
predominan las fracciones
finas, muy finas y limo-
arcillas, pero destacando
que es más o menos
la misma distribución
granulométrica
del sedimento obtenida
en los puntos de control
más alejados al
polígono de cultivo,
y por lo tanto son comportamiento
relacionados con la propia
dinámica del ecosistema.
En cuanto al análisis
de las comunidades bentónicas,
efectuando un estudio
comparativo entre las
instalaciones situadas
en mar abierto, se observó
una mayor homogeneidad
respecto de los resultados
en tierra. El número
de familias osciló
entre 30 y 70, ambas en
la misma instalación,
situándose el valor
medio en torno a 50 familias,
valor que se considera
normal en zonas de arenas
del litoral Mediterráneo
andaluz (exceptuando zonas
de praderas de fanerógamas).
Sin embargo respecto al
número de individuos
se observa una mayor variabilidad
(entre 1960 y 6000 indiv/m2).
La riqueza específica,
según el índice
de Margalef refleja la
relativa homogeneidad
de estos ecosistemas y
los valores de diversidad
presentan las mismas variaciones
que las detectadas mediante
los índices anteriores,
con valores fluctuantes
entre 1.635 y 3.248. Los
valores normales encontrados
en zonas similares y trabajos
con similares características,
oscilan entre 1.5 y 3.5,
dependiendo de la profundidad
y el tipo de sustrato.
Sobre los porcentajes
de contribución
de los grandes grupos
taxonómicos al
macrozoobentos, se observó
una abundancia progresiva
de anélidos poliquetos
conforme nos adentramos
en aguas mediterráneas,
manteniéndose constante
el número de crustáceos,
y disminuyendo los moluscos.
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 La
Inspección visual
de fondos, realizada en
las tres instalaciones situadas
en mar abierto, determinan
que en las tres domina una
situación de Comunidades
Arenas Fangosas en Modo
Calmo (AFMC), y el resto
de los fondos marinos que
se han determinado corresponden
con Comunidades de Arenas
Bien Calibradas (ABC) y
Comunidades de Fondos Detríticos
Enfangados (FDE). Estas
tres comunidades se enmarcan
dentro de una situación
general de Comunidades de
Fondos Blandos. Así
mismo cabe destacar, que
en las proximidades de una
de las instalaciones estudiadas
se detectó la presencia
de algas filamentosas, aspecto
que se consideró
relevante para su posterior
seguimiento.
Si bien de los datos obtenidos
en este trabajo no se puede
concluir que existan impactos
directamente relacionados
con la actividad acuícola,
es cierto que la acuicultura
puede provocar graves impactos
sobre el fondo marino si
las condiciones o ubicaciones
no son las idóneas
y si el manejo del cultivo
es inadecuado, por lo tanto,
en este tipo de instalaciones
es muy importante el trabajo
previo de selección
del emplazamiento y la valoración
ambiental del mismo. Por
tanto, el seguimiento ambiental
de estas instalaciones debe
concentrarse sobre la calidad
del sedimento, granulometría
y bentos, en un número
suficiente de estaciones
y centrándonos en
los parámetros que
más información
aporten para las condiciones
del medio receptor.
Un resumen de los datos
medios obtenidos se presenta
en la siguiente tabla.
II.
Programas de Vigilancia
Ambiental (PVA)
El PVA, es una herramienta
de gestión ambiental
de una actividad a través
de la cual debe garantizarse
el cumplimiento de las
condiciones y medidas
protectoras y correctoras
contenidas en el Estudio
de Impacto Ambiental (EIA),
además de incorporar
todos los aspectos técnicos
de control necesarios
para el buen funcionamiento
de la actividad. El PVA,
forma parte del EIA, y
por ello, la correcta
y completa elaboración
de este estudio constituye
un factor fundamental
para el buen funcionamiento
del PVA, especialmente
en lo referido a la caracterización
del medio o estado cero
del proyecto y la identificación
de impactos de la actividad
proyectada sobre el entorno
natural en cuestión.
Es preciso pues el análisis
de la compatibilidad de
usos y la caracterización
del medio natural o ”Estado
cero” donde hay que estudiar
al menos:
La caracterización
físico- química
del medio (agua y sedimentos)
La composición
granulométrica
de los sedimentos
Descripción de
las comunidades bentónicas
presentes en el medio
Parece claro que, a la
hora del diseño
y planificación
de un PVA para una instalación
de acuicultura no existen
criterios fijos sino que
el número y la
distribución de
las estaciones de muestreo,
los parámetros
a medir, la periodicidad
y alcance de los trabajos,
van a depender de la actividad
desarrollada y el lugar
donde se realice. De forma
simplificada, a la hora
de diseñar un PVA
por parte de un promotor
y de analizar por parte
de un gestor, deberían
tenerse en cuenta, al
menos, los siguientes
factores:
1º Localización
de la instalación:
profundidad, distancia
a costa, etc.
2º Características
ambientales del emplazamiento
elegido, con especial
atención para la
presencia de hábitats
de elevado interés
medioambiental.
3º Superficie ocupada
/ cultivada
4º Sistemas de producción
5º Biomasa Producida
6º Residuos generados
Una buena situación
geográfica de las
estaciones de muestreo,
un número de estaciones
adecuado y sobre todo
unos puntos de control
bien seleccionados son
fundamentales para el
éxito de este tipo
de trabajos. Con carácter
general y en la medida
de lo posible, las estaciones
de muestreo de sedimentos
deben ser fijas mientras
que las de agua pueden
variar en función
de la corriente dominante
en el momento de muestreo.
Durante la fase de ejecución
del proyecto, debe realizarse
un seguimiento del desarrollo
de las obras, comprobando
que se corresponden con
las previstas en el proyecto,
que no se produzcan impactos
significativos que no
estuviesen previstos inicialmente
y que se aplican las medidas
correctoras previstas.
Durante la fase producción
y seguimiento de la actividad
es la fase de funcionamiento
normal de la empresa en
la que se desarrolla la
producción, y donde
deben tenerse en cuenta,
al menos, los siguientes
aspectos:
Gestión de la
alimentación
Gestión de patologías
y/o problemas sanitarios
Generación y
gestión de residuos
y/o vertidos
Seguimiento de la actividad
productiva(por parte de
las empresas y por parte
de la administración)
Seguimiento de Indicadores
ambientales:
+
Indicadores comunes (documentación
exigible por la normativa
y controles regulares)
+
Indicadores específicos
(ambientales)
Y una vez aprobado y puestos
a desarrollar el PVA,
la mejor opción
para abordar el programa
es adoptar una estrategia
adaptativa, de manera
que en el inicio de la
actividad se establezca
un seguimiento extenso
pero dirigido correctamente
hacia los posibles subsistemas
impactados, y vaya cambiando
con un proceso de retroalimentación
para adaptarse según
los resultados que se
vayan obteniendo hacia
los parámetros
que mejor indican la situación
de ese ecosistema.
Una vez realizados los
muestreos en las estaciones
previstas y con la periodicidad
determinada, y después
del análisis de
laboratorio, es necesario
un correcto tratamiento
de los datos y para ello
existen multitud de métodos
estadísticos que
nos permiten evaluar la
fiabilidad científico-técnica
de los trabajos realizados.
Así mismo existen
otros análisis
recomendados que nos permiten
evaluar las relaciones
entre variables y en nuestro
caso, es interesante detectar
las relaciones entre las
variables ambientales
y las biológicas.
Un software informático
específico empleado
normalmente para el estudio
de los cambios en la comunidades
bentónicas es el
paquete estadístico
PRIMER (Plymouth Routines
In Multivariate Ecological
Research), el cual a partir
de los datos obtenidos
y procesados, realiza
una gran cantidad de análisis
estadísticos entre
los cuales destacan el
análisis CLUSTER,
el análisis MDS,
PCA, ANOSIM, BIOENV, etc.
Este último, el
análisis BIOENV,
realiza una comparación
de la ordenación
de las estaciones de muestreo
a partir de las variables
bióticas y abióticas
por separado, de tal modo
que se puede establecer
que variables ambientales
de las estudiadas favorece
la máxima correlación
entre las dos configuraciones
(Sanchez-Moyano, 1996).
En resumen, y con todo
lo anterior, a partir
de los datos obtenidos
y la documentación
analizada, se estima que
un Programa
de Vigilancia Ambiental
debe incorporar en su
contenido, al menos los
siguientes apartados:
1. Características
de la actividad proyectada.
2. Caracterización
del medio receptor o Estado
Cero del proyecto.
3. Identificación
de potenciales impactos.
4. Selección de
parámetros indicadores.
5. Situación de
las estaciones de muestreo.
6. Metodología
de muestreo y análisis.
7. Interpretación
de resultados.
III.
Representación
cartográfica mediante
Sistema de Información
Geográfica (SIG)
El Sistema de Información
Geográfica(SIG),
es una herramienta muy
útil, en una primera
fase predictiva para generar
modelos de dispersión
de contaminantes sobre
los cuales plantear el
posterior seguimiento
ambiental y en una segunda
fase de resultados, para
apoyar gráficamente
la interpretación
de los datos obtenidos.
Existen diversos programas
informáticos como
el IDRISI, ArcInfo, GRASS,
etc, con los cuales también
se puede representar la
información obtenida.
Por otro lado existen
también modelos
de dispersión de
contaminantes aplicados
para la modelización
de los vertidos procedentes
de instalaciones de cultivos
marinos en mar abierto,
cuya fiabilidad va a depender
de la cantidad de datos
que se suministre al sistema.
El software empleado en
nuestro caso fue el ARC
GIS 8.2 y con la extensión
Spatial Analist, muy útil
para la elaboración
de cartografía
temática y especialmente
para la representación
de gradientes. La aplicación
de este instrumento tiene
sentido cuando se trata
de una malla de muestreo
lo suficientemente ordenada
y adecuada en número,
en relación a la
actividad objeto de seguimiento,
además de disponer
de un registro de datos
o serie histórica
adecuada.
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J.
Carlos Macías
Empresa Pública Desarrollo
Agrario y Pesquero
Consejería de Agricultura
y Pesca |
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