Con
una eslora total de 20 metros
por 27 de manga, esta nueva estructura
es capaz de soportar 90 toneladas
de carga máxima de mejillón.
En
comparación con las bateas
de eucalipto, que tienen una vida
útil de 12 años,
esta nueva estructura tiene un
promedio de vida de 50 años.
Además, al finalizar su
ciclo de utilidad, es cien por
cien reciclable y el material
resultante puede ser destinado
para cualquier otro uso. Es una
batea rentable y ecológica
ya que no necesita ningún
mantenimiento.
En
Andalucía, donde las condiciones
climáticas y oceanográficas
serán de mayor dureza que
las actuales del interior de las
Rías Gallegas, los modelos
tendrán que someterse a
adaptaciones. Conscientes de éstas
circunstancias en el equipo técnico
de Aquinaval ya está prevista
la personalización y adecuación
de sus modelos a los requerimientos
productivos de cada proyecto en
concreto.
Aquinaval
tiene claro que en la larga geografía
andaluza, no será lo mismo
instalar un polígono de
bateas en Isla Cristina (Huelva)
con vientos predominantes de poniente
y altas corrientes, que en el
Mediterráneo frente a las
costas de Málaga o Granada.
Actualmente
y mientras esperan la autorización
para instalar la primera unidad
vendida, en una zona exterior
de la Ría de Pontevedra,
la empresa ha ubicado en la zona
de Combarro su primera batea que
ya ha recibido una visita técnica,
organizada por la empresa el pasado
viernes 8 de septiembre. |