Acuicultura
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21/07/2008 - Por Eloy Meseguer para misPeces.com © 

  

  Gestión de recursos humanos en granjas marinas off-shore: Mantenimiento

  
  
 

“La contemplación de una actuación consciente y consecuente es para muchas personas un espectáculo tan sorprendente que conduce a muchos a seguir el ejemplo antes de conocer la meta” - Edgar Schumacher.
 
Premisa: para que todos tus esfuerzos en el mar no sean baldíos, para que todas tus proyecciones de crecimiento no sean erróneas, para que no erres en la cantidad de alimentación y además cierres ciclos con conversiones esperadas, para todo ello, deben de haber peces en la jaula… 

 

¿Qué gasto nos supone los cambios de red?, ¿qué gasto nos supone la cabuyería?, ¿cerramos los lotes con altas supervivencias?, o por el contrario, después de gastarnos mucho dinero y trabajo en mantenimiento, seguimos con mucha incertidumbre en torno al stock de peces con el que trabajamos. ¿Están nuestras instalaciones preparadas para los temporales?

Partiendo del concepto de gestión como la acción y efecto de gestionar, y entendiendo por gestionar la realización de diligencias encaminadas a la obtención de un negocio o beneficio empresarial, y tomando a las personas como los recursos activos de las organizaciones, podría decirse que la gestión de recursos humanos sería "el conjunto de actividades que ponen en funcionamiento, desarrollan y movilizan a las personas que una organización necesita para realizar sus objetivos". De esta definición se desprende lo siguiente:

 

1. En el proceso de gestión de recursos humanos intervienen todos los miembros activos de la empresa, entendiéndose por tales: la dirección general con tareas de mando, los buzos, patrones, alimentadores, y administrativos.

 
2. Para poner en funcionamiento a las personas de una organización necesitamos definir las políticas de personal, y articular las funciones sociales considerando los objetivos de la organización (premisa estratégica).
  
3. Pero además se necesitan métodos para conseguir, conservar y desarrollar esos recursos humanos, estimular en granja (premisa operativa).
 
4. Todo ello no podrá ser llevado a cabo sin la ayuda de instrumentos administrativos, reglamentarios e instrumentales (premisa logística).
 
5. Hablar de las personas como recurso humano no es más que un lapsus freudiano: se trata a la personas como un recurso, como algo que se compra, vende y (si se “rompe”) se repara. Para mi entender, esta definición, altamente extendida, no es para nada acertada. Yo hablaría del personal de planta como compañeros, como acuicultores.
 
Las granjas deben, a priori, tener asignados unos puestos, unas funciones, que deben de paliar unos requerimientos, unas necesidades más o menos generales: necesitamos engordar peces, pues alimentadores; necesitamos llevar barcos, pues patrones; y si necesitamos mantenimiento, ahí están los buzos.

Creo que el primer error en granja es el de asignar estas denominaciones que a veces encasillan a los trabajadores y maniatan, otras, a los granjeros.
Considero que los trabajadores de una granja de tierra se llaman granjeros, independientemente de la faena que realicen; en el mar deberían ser llamados acuicultores. Claro está, que atendiendo a la formación del acuicultor, debería hacer en mayor medida la tarea para la que se ha formado, por la que además, seguramente, ha sido contratado; pero sin olvidar que es ante todo un acuicultor.

A mí no me gusta hablar de piscifactorías, denota algo peyorativo, factoría de peces, nadie habla de “pollofactorías” o “cerdosfactoría”, se les llama granja, creo que desde el Neolítico.
Habría que empezar a desterrar esa palabra que nos dice, que esos lugares donde cultivamos peces, esos sitios de naturaleza extrema, se parecen más a una fábrica de tornillería. Borremos la palabra.

Pues bien, no hagamos que en las granjas marinas el trabajador se sienta como en una fábrica, con una tarea predecible y con unas responsabilidades estrictas. ¡Compliquémosle la vida!
Dadle más tareas, más responsabilidades, no sólo la que le corresponda en principio, una general que debe estar embebida en su profesionalidad: el buen estado de la granja.

Alimentar, alimentan físicamente los alimentadores.
Pero los buzos deben estar monitorizando diariamente la alimentación, ya sea viendo el pienso en el fondo o si éste se sale por las redes. Entonces, quienes alimentan son todos los que han de responsabilizarse. Todos están en el mismo barco.

  Acuicultor trabajando
 

"...los trabajadores de una granja de tierra se llaman granjeros, independientemente de la faena que realicen; en el mar deberían ser llamados acuicultores."

 
  Jaulas
 
"Ya tenemos bastante incertidumbre en nuestras jaulas con los números de peces y las roturas de redes, no le añadamos más a nuestro cultivo no contando la mortalidad."
 
Alimentando
 
"Contagiar a toda la planta el mimo que la granja ha de tener es trabajo común de la acuicultura"
 
 
 

Licenciado en Biología Marina, Universidad de Alicante, donde realizó también un curso de Doctorado en Ciencias Del Mar.

Experto en producción en jaulas de dorada, lubina y pionero en producción de corvina en el Mediterráneo, ha desarrollado proyectos e instalación de jaulas en Mediterráneo, Mar del Norte y Atlántico. Asimismo, ha realizado la instalación de sistemas automáticos de alimentación y gestión en mar abierto.

Experimentado patrón y buzo, actualmente trabaja en Dibaq-Diproteg.

Con el mantenimiento ocurre exactamente igual. Los buzos deben revisar las redes, la cabuyería, los fondeos y tensar la instalación al ritmo que le marque la empresa; pero los alimentadores, cuando alimentan no pueden quedarse en sólo eso, deben realizar una revisión de la jaula en superficie, la cual es prácticamente imposible que la realice un buzo igual de bien. El alimentador puede revisar la red no sumergida, la instalación antipájaros, las estachas, etc.

A todos nos interesa que los peces estén bien.

Hay que formar a los buzos en la revisión de la instalación, pero también, igual ó más importante, en la extracción de posibles bajas.

Las bajas han de ser contadas una por una y en superficie, no hay otra forma.
De que nos sirve poner bridas en nuestros agujeros, si luego las bajas no se cuentan; al final no controlaremos la biomasa de cultivo y será como si tuviéramos un agujero constante.
Ya tenemos bastante incertidumbre en nuestras jaulas con los números de peces y las roturas de redes, no le añadamos más a nuestro cultivo no contando la mortalidad.

Los buzos deberían estar alentados de que el trabajo bien hecho es así, no hay otra manera.
No obstante, si encuentran una mortalidad en el copo de alguna jaula, después de un largo y frío día de inmersión, deberían tener la libertad de sacarla al día siguiente, buscar un compañero, o utilizar aparatos de extracción de bajas (como lif-up); pero nunca valorar las bajas a ojo. Y por supuesto, bajo ningún concepto, dejar caer las bajas bajo la instalación pues sólo se convertirá en la espada de Damocles como agente etiológico de ulteriores infecciones.

Todo el mundo sabe cómo debe hacerse el mantenimiento de nuestras granjas, cada una está expuesta de manera que sólo los que trabajan en ella conocen.
Pero, todos han de trabajar en bloque, porque si no hay granja no hay peces. No es trabajo de los buzos, es trabajo de los acuicultores.

La instalación trabaja como un ente vivo, que responde de manera personal a cada empaque del mar, olas, corrientes, corrosión galvánica, etc.
No es motivo con estas líneas hacer un manual de mantenimiento - para eso están las preguntas directas en la sección expertos de este portal - pues cada profesional de su planta sabe, mejor que nadie, como tratar a sus jaulas.

1. El mimo por la instalación ha de ser máximo y los conocimientos de cómo trabaja la instalación deben ser universales a todos los trabajadores de la granja, implicando y contagiando a cada uno de ellos, y no subdividiendo tareas mecánicas y predecibles.
La acuicultura no es una fábrica, me niego a pensarlo. La acuicultura es arte, sacrificio, compañerismo y ciencia, con dosis de gallardía y muchísimo trabajo.

 
2. La implicación en el mantenimiento debe ser de todos los trabajadores. El responsable de planta se debe dedicar en cuerpo y alma a hacer partícipes de ello a todo el mundo, y a generalizar los conocimientos de mantenimiento a toda su planta, sin distinciones de perfil profesional. Todos debemos velar porque la granja esté perfecta ante un temporal. No sólo los buzos, como no sólo los alimentadores se deben encargar de que el pienso no se pierda.
  
3. Cualquier apreciación debe ser bienvenida, una estacha que flota, una boya demasiado hundida, una perimetral que siempre está estropeada. Todo se debería debatir por todos en reuniones semanales cortas para discutir tareas de mantenimiento. Lo perfecto de ayer es lo obsoleto de hoy.
 
4. Los días de temporal son nuestra razón de ser. Porque si todo funcionara perfectamente y no ocurren imprevistos, ¿para qué nos necesitan en mantenimiento?, no nos podemos arrugar al frío o a la mala mar - respetando, obviamente la seguridad. Un problema, es un desafío.
 
5. Cuando hay mala mar, cuando las corrientes son grandes, es cuando los buzos y encargados de mantenimiento más directo deben dar un paso al frente. La instalación debe estar perfecta previo al temporal, pero los imprevistos ocurren, y en temporal y los días posteriores al temporal es cuando se aprende. Y todo lo aprendido debe ser extendido al resto de la planta
 
6. La granja es un todo, y todos debemos velar por el mantenimiento de ésta, ya que los problemas en estructura serán problemas sanitarios o de alimentación posteriores.
  
Sirva este texto como una humilde base para la discusión, no quiere ser nada más ostentoso.
Como sabemos, estamos ante una etapa crucial en el desarrollo de la acuicultura nacional, hay que poner toda la carne en el asador y trabajar más y mejor que la competencia, venga ésta de donde venga.

Tratar a la granja como algo vivo en el que todos nos responsabilicemos de su estado de salud es vital. Los peces son nuestras células; las jaulas, órganos; y el entramado y fondeo nuestro esqueleto. Contagiar a toda la planta el mimo que la granja ha de tener es trabajo común de la acuicultura.

Esto es fácil de decir, difícil de hacer.
Eloy Meseguer
 
Fotos - © Eloy Meseguer / Caty Cabrera - misPeces.com
Reportaje © misPeces.com