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Bioseguridad
o bioinseguridad en piscicultura
 
Por:
Eloy Meseguer, Biólogo Dibaq Acuicultura
y
Maria Mercè Isern, Veterinaria Grupo
Culmarex
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misPeces.com - 03/12/2009 |
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“Siempre olerás como el más sucio de tus amigos”. Eso me decía mi abuelo hace ya muchos años, “por mucho que tú te asees si tus amigos no lo hacen, tú pasarás por uno de ellos”.
Esta máxima de anciano sabio y prudente
se debería asumir en la acuicultura
marina actual. Toda empresa tiene sus secretos
de producción - o cree tenerlos -,
consistente en su bagaje productivo, su,
como ahora dicen, know how, que por nada
del mundo querrían transmitir a su
competencia. No obstante, en la
profilaxis y la prevención sanitaria
pensamos que no debería existir tal
celo; muy al contrario, se debería
transmitir todo éxito en esta línea.
Cualquier mejora del proceso que hayamos
logrado en este campo, deberíamos
tratar de que sea manejado por el sector
al completo, ya que por mucho que nuestra
planta mejore al respecto, si la competencia,
a veces “a tiro de piedra”,
no lo realiza, de poco nos servirá.
Todo aquello que hemos logrado con esfuerzo,
nuestra competencia, al quedarse atrás,
nos nublará con toda seguridad los
éxitos en este campo. Si yo me aseo
pero mis amigos no....
Así, debemos empezar en casa. Y
deberíamos ser más celosos
en la rutina diaria en cuanto a limpieza
y cuidado de nuestra instalación
se refiere, tratando de tener un trato exquisito
en la higiene de nuestra planta.
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Las
Buenas Prácticas ayudan a predecir
la supervivencia de una granja |
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Está claro que no podemos tratar a una granja como si de un laboratorio se tratara, pero hay multitud de buenas prácticas, buenas conductas, que pueden hacer de nuestro centro, sin mayores costes de dinero y tiempo, una planta con mayores niveles de salud en su producción.
Es decir, unas prácticas que desde el sentido común hicieran de nuestra granja un lugar más controlable y predecible desde el punto de vista de la supervivencia, mediante la bioseguridad. Y para ello exponemos algunas de las conductas que deberían ser de uso cotidiano.
La bioseguridad define el
conjunto de medidas aplicadas con el fin de
detectar, controlar, y erradicar enfermedades
en una población.
Por lo tanto, lo primero con lo que tendríamos que empezar en una granja es por tener la capacidad - o Don como dirían algunos - de la previsión y detección de un problema, y para ello, deberíamos contar con el conocimiento de los históricos de la granja y de la zona de cultivo; el análisis de peces enfermos o sospechosos; y también el conocimiento de posibles portadores. Anticiparnos. Erradicar antes del brote, para manejar las mínimas interferencias en el crecimiento de la biomasa.
Y una vez conocidos los principales
riesgos, o los más habituales, habría
que hacer un seguimiento de enfermedades conocidas
y reiterativas en la granja, con especial
hincapié en grupos de animales y periodos
de riesgo (pj: lubina y pasteurella
Tª > 19º C). Tenemos que adelantarnos
a un problema predecible, por la época
o porque sabemos que vamos a someter a los
animales a una situación de inmunodepresión,
véase cambios de redes, clasificaciones
y conteos. Nunca olvidarnos de que nuestra
biomasa en stock (y las cercanas) es el principal
reservorio y amplificador de enfermedades,
preexistentes o no, de la zona.
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Importantísimo es saber qué o cuáles situaciones estoy llevando a mi granja, para ello es necesario el control de movimientos de todo tipo desde dentro y desde fuera. |
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- Animales
vivos: conocimiento de las enfermedades
de las que pudieran ser portadores. Controles
sanitarios previos al ingreso para impedir
la entrada de enfermedades, especialmente
de aquellas de las que la granja es “libre”.
Valorar el riesgo.
- Personal y herramientas de trabajo:
evitar movimientos de personal entre localizaciones
de producción distintas sin aplicación
de medidas de higiene y desinfección
apropiadas; es increíble cómo
se puede ir a una jaula donde se deje de
pescar porque encontramos rash cutáneo
e inmediatamente nos vamos con el mismo
equipo y arte de pesca a otra jaula libre
de rash. O en peces portadores, dorada y
nodavirus por ejemplo: sin saber siquiera
si el lote es portador, ¿cómo
podemos ir a otra jaula sin pasar el arte
de pesca o el concentrador por un biocida?
O en movimientos, cada vez más frecuentes,
de barcos y material entre zonas de cultivo,
¿por qué no pasar éstos
por un biocida? Limpiar la cubierta de un
barco, con un biocida no cuesta más
de 10 minutos.
Por lo tanto, la implementación de medidas de higiene y profilaxis pasa por un mantenimiento de la limpieza y desinfección de las zonas de trabajo, con contacto directo o indirecto con nuestro stock (reservorios): barcos, almacenes, cañones de alimentación, etc.
En las unidades de cultivo: redes, tanques, esteros: imprescindible el secado, la limpieza y la desinfección antes y después de cada uso, así evitaremos reinfecciones de los cultivos sucesivos.
En las
estructuras flotantes (tubos, cabos, boyas,
etc) eliminación periódica
de fouling. Ojo con todo lo que
usamos para manejar las bajas que sacamos
de multitud de jaulas o balsas, si no tenemos
material independiente para cada unidad
de cría, deberíamos pasar
ese material por un desinfectante que llevaremos
en el barco o que se encuentre a pie de
tanque o estero. Sin olvidar eliminar la
suciedad previamente.
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| El manejo de las bajas en una instalación de producción |
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Importante punto es la eliminación
de dicha mortalidad. Deberíamos impedir
el contacto de animales muertos con animales
vivos, con especial esfuerzo en brotes de
enfermedad. Deberíamos poder gestionar
de forma adecuada la eliminación
de las bajas tanto de la unidad de cultivo
como de la granja, como del ambiente colindante,
de forma diaria. En los sistemas de jaulas,
de forma rutinaria no debería ser
inferior a 3 veces por semana, en momentos
conflictivos (de detección patológica)
deberíamos extraerla diariamente.
La mortalidad debe ser valorada por el personal,
entrenado y motivado para ello;
debemos detectar los indicios de la alteración,
prevista por los antecedentes o no, antes
de que se conviertan en interferencias evidentes
de nuestra producción. La máxima
es reforzar medidas de contención:
evitar la expansión del problema;
e implementar el contraataque: cortar el
problema de raíz.
En brotes de enfermedad:
evitar usar material desde el grupo de animales
afectados hacia otro (bucearlo en último
lugar, no usar otros salabres o material
común, etc.) y desinfectar el material
después de cada uso.
En los esteros debería ser normal
el uso de pediluvios entre diferentes
zonas, fáciles de hacer y con inmejorables
ventajas, y en las entradas de camiones,
sean éstos de pienso, de alevines,
o de otro origen se debería pasar
por unos rodaluvios, también llamados
llantiluvios.
Otra conducta que se debería promulgar,
y con fuerza, es la comunicación
entre granjas, la de la alarma (o aviso)
sanitaria. Ante la detección de determinadas
enfermedades, implementar las medidas de
contención necesarias y notificar
rápidamente a fin de evitar la contaminación
intra y entre granjas (en polígonos
acuicultura, ADS, etc.). El objetivo de
la notificación es el de permitir
el desarrollo de estrategias conjuntas,
más estrictas en cuanto al control
y erradicación en la misma o en otras
instalaciones colindantes o de la zona:
reducir y minimizar el impacto de las patologías
sobre la producción.
En ambientes tan abiertos como la producción acuícola, con difícil limitación de movimientos de animales salvajes (pájaros, otros peces, etc), las estrategias comunes son imprescindibles en la mayoría de los casos.
Es decir, intentar hacer de nuestros tanques, jaulas, o esteros, unidades lo más independientes posible desde el punto de vista productivo, y si bien es casi imposible blindarnos a la entrada de un patógeno en nuestras granjas, sí intentar que éste no se amplifique en nuestra instalación. Pero ya no en nuestra instalación, tampoco deseamos que se instale un problema de origen patológico, y contagioso, en nuestro vecino, porque, tarde o temprano, éste vecino vendrá a pedirnos sal a la puerta.
Pero como todo, estas prácticas son fáciles de decir, difíciles de hacer. Paso a paso, y sin pausa.
Por Eloy Meseguer, Biólogo Dibaq Acuicultura y Maria Mercè Isern, Veterinaria Grupo Culmarex
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misPeces.com - 03/12/2009 |
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