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12/01/2009 - © misPeces.com
  
 

 
Una visión integrada sobre el cultivo de microalgas para la producción de biocombustibles

Por: José Pedro Cañavate Hors ©
IFAPA Centro El Toruño. Instituto de Investigación y Formación Agraria, Pesquera y de la Producción Ecológica. Junta de Andalucía.
Camino Tiro de Pichón s/n - 11500 Puerto de Santa María. Cádiz. España
  
En años recientes, la idea de utilizar biomasa de microalgas cultivadas para la obtención de nuevas fuentes de biocombustibles ha proliferado en el planeta, creando expectativas y confianza en una solución a corto plazo para los ya conocidos problemas asociados al uso de combustibles fósiles. Esta situación se ha visto favorecida por ciertas iniciativas, aparentemente en posesión de nuevas tecnologías, que no han trascendido en los medios de difusión científicos, que prevén una producción masiva de microalgas en el exterior muy por encima de valores esperados de acuerdo al nivel de conocimiento científico-técnico actual. Algunas propuestas, sorprendentemente, llegan a reclamar valores de producción de biomasa de microalgas superiores a los límites termodinámicos impuestos por el propio proceso de fotosíntesis. La difusión de estas iniciativas en medios de comunicación masivos, que obviamente no poseen la suficiente y especializada capacidad crítica para evaluar su viabilidad, está contribuyendo a crear la idea generalizada de que la obtención de una fuente de energía alternativa, a partir de biomasa de microalgas, es una realidad inminente.

A la vista de la rápida popularidad que las microalgas han alcanzado en los últimos años por su consideración para la elaboración de biocombustibles, se podría percibir la idea de que su cultivo es una actividad nueva. Nada mas lejos de la realidad. Mas de sesenta años de investigación en ficología aplicada avalan un conocimiento actual sobre producción masiva de microalgas que ha permitido su uso como alimento en la acuicultura de criadero de especies marinas, la depuración de aguas residuales y la producción de compuestos para sectores como la dietética y la cosmética. Se trata de productos cuyo valor de mercado permite llevar a cabo de forma rentable este tipo de actividad económica.

La idea de utilizar microalgas con fines energéticos no ha surgido ahora, ya que existen documentos publicados hace mas de treinta años en los que ya se apuntaba en este sentido. De especial relevancia es el trabajo realizado en Estados Unidos entre 1978 y 1996, recogido en un amplio informe (A Look Back at the U.S. Department of Energy’s. Aquatic Species Program: Biodiesel from Algae.). Este informe concluyó que la producción de microalgas con fines energéticos es potencialmente viable desde la perspectiva técnica, pero no desde el punto de vista económico. En la actualidad estos criterios aún perduran. La pregunta que surge entonces es ¿por qué ahora súbitamente han aparecido tantas iniciativas que postulan disponer de métodos para la producción industrial de biocombustibles a partir de microalgas?

Según se detalla mas adelante, no existen evidencias científico-técnicas publicadas que avalen sistemas de producción de microalgas en el exterior con costes y dimensiones de la explotación compatibles con un uso económicamente rentable para biocombustibles. Aunque no sea posible encontrar unas causas claras para explicar este auge, sí se puede hacer coincidir con una serie de circunstancias que han acontecido casi a la par, y que pueden haber estimulado este fenómeno. Entre ellas se podría destacar el establecimiento de un precio para el CO 2 de origen industrial, derivado de las medidas para combatir la emisión de gases con efecto invernadero, así como la inestabilidad en el precio del petróleo, unida a la continua amenaza de su agotamiento. Por otro lado, el descrédito del uso de materias primas agrícolas con fines energéticos, por su efecto negativo sobre la alimentación de gran parte de la humanidad, ha contribuido también a la búsqueda de otras fuentes renovables de energía que no estén directamente relacionadas con la alimentación del hombre.

A partir de la biomasa de microalgas producidas a expensas de la fotosíntesis, y con la participación de CO2 capturado de la industria y nutrientes de desecho resultantes de la actividad humana, se crea un escenario en el que se percibe una atractiva posibilidad técnica de conseguir compuestos energéticos. Los principales compuestos con potencial de obtención a partir de microalgas son etanol y aceites. El primero requiere de la consecución de microalgas capaces de desviar compuestos del ciclo de Calvin hacia rutas que rindan etanol, siendo necesario para ello una labor de investigación en ingeniería genética que permita disponer de estirpes en las que los genes implantados en su genoma se expresen de manera estable. Debido a esto, solamente se consideran cianobacterias dada la mayor simplicidad de su genoma procariota. Las cianobacterias no son, por el contrario, adecuadas como fuente de aceites debido a que su contenido lipídico no sobrepasa el 10%. Como fuente de aceites que puedan ser transformados en biodiesel existen microalgas incluidas en diferentes Clases taxonómicas, cuya principal diferencia interespecífica radica en el grado de saturación de los ácidos grasos sintetizados por las mismas.

El objetivo de este documento es el de presentar una serie de reflexiones personales sobre el estado actual y las posibilidades del cultivo masivo en el exterior de microalgas cuando estas se pretenden destinar a fines energéticos. Estas reflexiones se basan en los conocimientos adquiridos tras años de investigación y desarrollo en el cultivo, cosecha y preservación de microalgas marinas, así como en conclusiones extraídas de documentos publicados por ficólogos de reconocido prestigio internacional. Asimismo, las consideraciones aquí presentadas se ciñen exclusivamente a procesos biológicos y económicos relacionados con la producción de microalgas, ignorando eventuales fenómenos financieros o subvenciones, que puedan modificar lo que debe ser un balance económico real. Se trata simplemente de difundir de manera concisa y clara una serie de conceptos elementales, extraídos del conocimiento científico-técnico actual en producción de microalgas, que puedan ser útiles al no especialista para comprender mejor las posibilidades reales de esta actividad en el presente. El documento tiene también como finalidad la de manifestar el temor de que un eventual fracaso en la obtención de biocombustibles a partir de microalgas, debido a un escaso conocimiento tecnológico, pueda acarrear el descrédito ante la opinión pública de las microalgas. La profusa y descompensada difusión de las microalgas como fuente de biocombustibles, en comparación con el resto de las numerosas aplicaciones potenciales de las microalgas, podría tener ese efecto, y dicho fracaso podría afectar colateralmente al interés social por importantes aplicaciones futuras de las microalgas en materia de nutrición y farmacia.