El Portal de Acuicultura
  
   
   
  
 
 
  
   
  
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12/01/2009 - © misPeces.com
  
 

 
Cuestiones específicas respecto a la aplicación de microalgas como biocombustibles (3 de 7)

 
La producción de Dunaliella y Arthrospira en TA se considera como la que actualmente presenta menores costes, estimándose entre 3€ y 5€ por Kg de biomasa seca producida. No se ha descrito hasta el momento un proceso de producción industrial con costes inferiores. En este sentido, si las microalgas están llamadas a competir con los aceites vegetales de origen terrestre que se emplean en la actualidad con fines energéticos, será preciso demostrar que se dispone de procesos industriales capaces de reducir en más de un orden de magnitud el mínimo de 3€ Kg-1 antes referido. Este es un factor seriamente condicionante para el desarrollo de una industria real en torno a biocombustibles a partir de microalgas, que se tiene muy poco en cuenta cuando se presentan propuestas en base a la superior productividad de las microalgas respecto de los vegetales cultivados en tierra. Evidentemente, y por cuestiones biológicas que no vienen ahora al caso, las microalgas presentan un potencial de producción por unidad de superficie mayor que el de las plantas terrestres.

Aunque de manera osada se mencionen valores de productividad de las microalgas cien veces superiores a los registrados en la agricultura, situar esta teórica diferencia entre 10 y 20 veces resulta lo mas razonable. Pero no se debe olvidar un aspecto clave, y es que estos valores no son mas que proyecciones teóricas de resultados experimentales obtenidos en condiciones de reducidas dimensiones. La experiencia ha demostrado como el escalado, por ejemplo, de una explotación de girasol, es factible, permitiendo extrapolar y aplicar con relativa facilidad lo que ocurre en una finca experimental de pocos metros cuadrados a extensiones de varias hectáreas. Asumir este concepto cuando se trata de superficies extensas dedicadas a la producción de microalgas es erróneo, y genera una situación de irrealidad en relación al posible éxito de cualquier propuesta que ignore este “pequeño gran matiz” diferencial entre la agricultura y la acuicultura de especies fotosintéticas.

Este documento no pretende menospreciar hipotéticos avances tecnológicos espectaculares que se puedan producir en el campo de la producción de microalgas en FBR. El autor se declara entusiasta de este sistema de cultivo en el que ha trabajado varios años y anima iniciativas que conduzcan a su mejor desarrollo. Sin embargo, reconoce que, de acuerdo a las características generales de la producción industrial de microalgas en la actualidad, lo mas razonable para el planteamiento de una explotación acuícola de microalgas con fines energéticos sería el uso de TA en los que puedan crecer estirpes con elevado rendimiento en extensas superficies. Esta circunstancia encuentra un serio obstáculo en la definición de qué especie o estirpe de microalga es la adecuada para proliferar en sistemas abiertos sin sufrir de la invasión de otros microorganismos competidores o depredadores.

Trabajar para encontrar estirpes de microalgas capaces de crecer en extensos sistemas abiertos, sujetos a las fluctuaciones ambientales de radiación y temperatura, y expuestos a la acción de numerosos organismos invasores, es una tarea que requiere una larga y costosa labor de investigación básica. Este es un paso clave antes de alcanzar a medio o largo plazo uno de los elementos básicos para la producción de biocombustibles a partir de microalgas, como son las propias estirpes seleccionadas a tal efecto. Esta búsqueda ha de hacerse en combinación con las características del medio en el que se vayan a producir. Dada la elevada demanda de agua que se produce como consecuencia de la alta evaporación que suele existir en zonas bien irradiadas, resulta imprescindible aportar continuamente un volumen de reposición para mantener el nivel hidráulico del cultivo.

Esta demanda hídrica tiende a concentrar las sales del medio de cultivo, razón por la que uno de los criterios de selección de estirpes tendría que estar relacionado con una alta capacidad de osmorregulación, en particular cuando se trate de estirpes marinas. Por lo tanto, hablar hoy día de una producción inminente de biocombustibles a partir de microalgas, sin describir (aunque solo sea de manera somera o encriptada, para así no desvelar eventuales secretos industriales) las características técnicas específicas del material biológico con el que se cuenta para la explotación, resta mucha credibilidad de cualquier propuesta.

 
 
Autor: José Pedro Cañavate Hors
IFAPA Centro El Toruño. Instituto de Investigación y Formación Agraria, Pesquera y de la Producción Ecológica. Junta de Andalucía.
Camino Tiro de Pichón s/n
11500 Puerto de Santa María. Cádiz. España