La producción de Dunaliella y
Arthrospira en TA se considera como la que actualmente
presenta menores costes, estimándose
entre 3€ y 5€ por Kg de biomasa seca
producida. No se ha descrito hasta el momento
un proceso de producción industrial con
costes inferiores. En este sentido, si las microalgas
están llamadas a competir con los aceites
vegetales de origen terrestre que se emplean
en la actualidad con fines energéticos,
será preciso demostrar que se
dispone de procesos industriales capaces de
reducir en más de un orden de magnitud
el mínimo de 3€ Kg-1 antes referido.
Este es un factor seriamente condicionante para
el desarrollo de una industria real en torno
a biocombustibles a partir de microalgas, que
se tiene muy poco en cuenta cuando se presentan
propuestas en base a la superior productividad
de las microalgas respecto de los vegetales
cultivados en tierra. Evidentemente, y por cuestiones
biológicas que no vienen ahora al caso,
las microalgas presentan un potencial de producción
por unidad de superficie mayor que el de las
plantas terrestres.
Aunque de manera osada se mencionen
valores de productividad de las microalgas
cien veces superiores a los registrados en
la agricultura, situar esta teórica
diferencia entre 10 y 20 veces resulta lo
mas razonable. Pero no se debe olvidar un
aspecto clave, y es que estos valores no son
mas que proyecciones teóricas de resultados
experimentales obtenidos en condiciones de
reducidas dimensiones. La experiencia ha demostrado
como el escalado, por ejemplo, de una explotación
de girasol, es factible, permitiendo extrapolar
y aplicar con relativa facilidad lo que ocurre
en una finca experimental de pocos metros
cuadrados a extensiones de varias hectáreas.
Asumir este concepto cuando se trata de superficies
extensas dedicadas a la producción
de microalgas es erróneo, y genera
una situación de irrealidad en relación
al posible éxito de cualquier propuesta
que ignore este “pequeño gran
matiz” diferencial entre la agricultura
y la acuicultura de especies fotosintéticas.
Este documento no pretende menospreciar
hipotéticos avances tecnológicos
espectaculares que se puedan producir
en el campo de la producción de microalgas
en FBR. El autor se declara entusiasta
de este sistema de cultivo en el
que ha trabajado varios años y anima
iniciativas que conduzcan a su mejor desarrollo.
Sin embargo, reconoce que, de acuerdo a las
características generales de la producción
industrial de microalgas en la actualidad,
lo mas razonable para el planteamiento de
una explotación acuícola de
microalgas con fines energéticos sería
el uso de TA en los que puedan crecer estirpes
con elevado rendimiento en extensas superficies.
Esta circunstancia encuentra un serio obstáculo
en la definición de qué especie
o estirpe de microalga es la adecuada para
proliferar en sistemas abiertos sin sufrir
de la invasión de otros microorganismos
competidores o depredadores.
Trabajar para encontrar estirpes de microalgas
capaces de crecer en extensos sistemas abiertos,
sujetos a las fluctuaciones ambientales de
radiación y temperatura, y expuestos
a la acción de numerosos organismos
invasores, es una tarea que requiere
una larga y costosa labor de investigación
básica. Este es un paso clave
antes de alcanzar a medio o largo plazo uno
de los elementos básicos para la producción
de biocombustibles a partir de microalgas,
como son las propias estirpes seleccionadas
a tal efecto. Esta búsqueda ha de hacerse
en combinación con las características
del medio en el que se vayan a producir. Dada
la elevada demanda de agua que se produce
como consecuencia de la alta evaporación
que suele existir en zonas bien irradiadas,
resulta imprescindible aportar continuamente
un volumen de reposición para mantener
el nivel hidráulico del cultivo.
Esta demanda hídrica tiende a concentrar
las sales del medio de cultivo, razón
por la que uno de los criterios de selección
de estirpes tendría que estar relacionado
con una alta capacidad de osmorregulación,
en particular cuando se trate de estirpes
marinas. Por lo tanto, hablar hoy día
de una producción inminente de biocombustibles
a partir de microalgas, sin describir (aunque
solo sea de manera somera o encriptada, para
así no desvelar eventuales secretos
industriales) las características técnicas
específicas del material biológico
con el que se cuenta para la explotación,
resta mucha credibilidad de cualquier propuesta.