El salmón chileno se ha curado por completo de la anemia que lo atenazó y 'engorda' a una velocidad récord, a un ritmo vertiginoso...quizá demasiado. El país sudamericano da por controlado y "totalmente eliminado" el virus ISA (Infectious Salmon Anemia, en sus siglas en inglés) solo cuatro años después de su detección, según afirma Tomás Pablo, delegado de la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo) de la Embajada de Chile en España en una entrevista personal con misPeces.
El sector tocó fondo entre 2009 y 2010 a causa de una enfermedad cuyo origen se atribuye a una partida de ova en mal estado procedente de Noruega que entró debido a un mecanismo de inspección defectuoso.
En solo dos años, su segundo mayor negocio internacional (el primero son los minerales) se redujo un 75% y, según expertos y productores, las previsiones apuntaban a que tardarían diez años en recuperar las cifras de actividad anteriores a la mayor crisis sanitaria de su historia.
Sin embargo, la remontada ha sido fulgurante y el sector cerrará este ejercicio con unas exportaciones por encima de las 200.000 toneladas. Según el último balance disponible, el incremento interanual en los diez primeros meses (hasta octubre) era ya del 49,1%, con un volumen de ventas al exterior de 182.060 toneladas entre salmón congelado, fresco, conservas, seco salado y ahumado.
También ha sido notable la evolución del precio, que ha pasado de 6,9 a 7,7 dólares/kg de media, lo que ha provocado un incremento del valor de las operaciones internacionales por encima del 65%.
La recuperación de los mercados, la clave
Gran parte de este crecimiento se debe a la recuperación de los principales mercados que se perdieron parcialmente durante la crisis y que recurrieron a las importaciones de Noruega para compensar la caída de la producción en el país sudamericano. La principal mejoría se está localizando en Estados Unidos, con una subida del volumen de negocio global de salmónidos del 61% y una cuota por encima del 25%, pero sigue lejos del principal destino, que continúa siendo Japón con un crecimiento de la actividad del 45% y una cuota del 38,2%.
Paralelamente, se está produciendo un mayor impacto en nuevos nichos comerciales, como los vecinos latinoamericanos, especialmente Brasil, y la Unión Europea, 'territorio' noruego' y un ámbito estratégico privado que, por el momento y "mientras no exista la necesidad", no se pretende potenciar por razones estratégicas, según explicó el delegado de Corfo. España, donde el producto chileno es un gran desconocido, se mantiene con una participación muy residual del 0,1% y, con 357 toneladas en estos primeros diez meses del año, ocupa el puesto 25 en el ranking por países.
La combinación de ambos frentes comerciales, viejos y nuevos mercados, era clave para iniciar nuevamente el despegue de una industria que cayó abruptamente cuando se encontraba en su mejor etapa y que llegó a igualar a Noruega, su socio y competidor, en 2004 con una producción de 600 toneladas.
El futuro estará condicionado por el acierto en las medidas adoptadas
Sin embargo, este crecimiento tan rápido ha despertado los recelos en la industria y "sobrevuela" el miedo a que la reactivación haya sido demasiado precipitada y "algo no se haya hecho bien y no se estén tomadas todas las precauciones necesarias en la producción de ova", según analiza Tomás Pablo.
"En todo caso", matiza el diplomático, "hoy en día hay un control intenso para que no surjan nuevos contagios y, aunque pareció que había varios casos, hasta la fecha no se ha detectado nada". Curiosamente, los más preocupados por este fenómeno son los "socios noruegos", apunta el representante diplomático, porque "en el segundo año después del gran bajón, el país rehizo sus infraestructuras acuícolas moviendo las concesiones hacia el Sur”.
Este despegue ha tenido un impacto muy positivo, lógicamente, en el sector acuícola general de Chile, que también vive un momento de expansión con otras especies como el mejillón (chorito), el cual, debido a la confluencia del declive del salmón y el auge de esta industria, supone casi la mitad de las cosechas del país.
Según detalló el responsable comercial de la Embajada, la producción pesquera total superará este año las 600.000 toneladas (en los tres primeros trimestres acumulaban ya 525.450) y las previsiones para 2012 pasan por alcanzar las 750.000, lo que podría convertirles en los primeros exportadores mundiales por encima incluso de Noruega.
Este salto productivo supondría multiplicar por un 40% ó 50% la actividad en solo dos años y, con ello, revivir tiempos gloriosos que han marcado la evolución de esta joven potencia acuícola y natural que posee más de 6.000 kilómetros de costa, parte de clima mediterráneo y una gran calidad de las aguas en las principales zonas productoras (Aysén y Los Lagos, denominadas X y XI).
Tal es el grado de entrada del sector privado y de demanda de ordenación de recursos que el país estudia elevar el rango administrativo de regulación de esta industria y crear un Ministerio de Pesca que asumiría las competencias de la actual Subsecretaría -equivalente a una Secretaría de Estado española-.