"La acuicultura es
otra cosa que no necesariamente tiene por qué absorber
mano de obra excedente del sector pesquero. El cultivo
de doradas en jaulas, por ejemplo, necesita
submarinistas para el control de las redes, técnicos
medios o superiores y patrones de embarcaciones para el
acceso a estas, y estos pueden proceder del sector
pesquero o no. Se han creado muchas expectativas que no
van a cumplirse en muchos municipios de nuestras
costas".
"Andalucía es privilegiada al ser la segunda
comunidad autónoma de España en producción acuícola,
detrás de Galicia que con 200.000 TN de producción de
mejillón la coloca a la cabeza. No obstante Andalucía
es la primera si consideramos solo el cultivo de peces
marinos (doradas y lubinas sobre todo)" según el
propio José María Naranjo, que añadió que
"comunidades autónomas como Canarias y Cataluña
se están acercando debido al cultivo en jaulas".
Para el director del CICEM-El Toruño las
perspectivas de la acuicultura para el nuevo milenio no
están al margen de la globalización. "Lo estamos
viendo todos los días con la importación masiva de
doradas de Grecia", explica el funcionario, que es
algo pesimista respecto al avance del tradicional
cultivo en esteros de doradas y lubinas, en detrimento
de zonas más favorecidas por los fondos IFOP como
Canarias y Cataluña que están avanzando a ritmo mayor
por el crecimiento en jaulas, "la autorización de
cultivo y de subvenciones IFOP de los últimos años,
están siendo para el cultivo en jaulas de la costa
mediterránea más protegida incluso que en la comunidad
autónoma Andaluza".
La Junta de Andalucía está impulsando varios
proyectos, uno de ellos subvencionado por la Junta
Nacional de Cultivos Marinos, de jaulas para mar abierto
que se comenzará a ejecutar en estos meses, con la
instalación de varios tipos de jaulas para comprobar su
viabilidad. "Actualmente estamos desarrollando
varios proyectos, sobre el lenguado (subvencionado por
la CITYT y JACUMAR) y el cultivo de microalgas para la
obtención de b-carotenos y ácidos grasos (fondos FEDER)
en colaboración con el CSIC, y las Universidades de
Cádiz y Sevilla".
Para el Sr. Naranjo, la situación del mercado de los
productos acuícola debe dirigirse a buscar especies de
un nivel trófico inferior al que actualmente se están
dedicando las industrias del sector, en su opinión,
"se debería tender hacia el cultivo de especies
filtradoras, herbívoras o a las omnívoras. Así
podría aliviarse la dependencia actual que existe hacia
las harinas de pescad, siempre que cumplan con los
requisitos que pide el mercado"
"El 90% del mercado está compuesto por amas de
casa que buscan un producto práctico, seguro, fácil de
preparar y sano", por ello para José Manuel
Naranjo los productos acuícolas ideales son: 1- Los
pescados llamados de "corte" susceptibles de
ser cortados en rodajas o fileteados, tipo merluza, pez
espada,... destacando como especie interesante dentro de
esta clasificación el pez gato. 2- El pescado de escama
que se pueda vender por piezas, para cocinar al horno,
del cual considera la existencia de varios candidatos a
nivel mundial. 3- Los peces planos, que permiten su
fácil venta por piezas y fileteados, tipo halibut,
lenguado, fletan...
En su análisis final, José Manuel Naranjo nos habla
de las estadísticas de la FAO y de los incrementos
espectaculares de la acuicultura, pasando de 10,1
millones de Tm. en 1984 a 36 millones de Tm. en 1997, lo
que supone un aumento en la producción de más del 350%
en estos últimos 13 años. Para él, después de estos
datos espectaculares, las administraciones públicas
deben "concretar y reducir el número de especias a
investigar, pues esto simplificará las labores de I+D
resolviendo problemas en la alimentación, patologías,
mejora genética, etc. Temas en los que tenemos
conocimientos dispersos de muchas especies, con lo cual
el reto de los próximos años será el concentrar los
esfuerzos en menos especies, apoyados por los avances
tecnológicos y la coordinación y colaboración entre
los distintos organismos de investigación. Los temas
medio ambientales que tanto preocupan en la actualidad,
pueden resolverse, con la tecnología y conocimientos
actualmente existentes, de igual manera que se ha
resuelto el problema de los purines en las granjas de
cerdos o los vertidos de una almazara".
"Las perspectivas de la acuicultura son muy
altas, precisando en los próximos años de una mayor
especialización e independencia de otros sectores como
la pesca con los que se la ha relacionado erróneamente,
pues esta industria debe andar por si sola y jugar su
propio papel en el área de la alimentación mundial,
pudiendo llegar en un futuro próximo a ser pieza clave
en zonas empobrecidas y países subdesarrollados".
El Puerto de Santa María. Diciembre
2001.
Alejandro
Güelfo