Se entiende por Acuicultura 4.0 el enfoque innovador que combina el uso de tecnologías digitales avanzadas como la inteligencia artificial, el internet de las cosas y la robótica para llevar la producción de peces y mariscos a un nuevo nivel de especialización con la mínima intervención humana. Bajo este enfoque se espera mejorar la eficiencia, la productividad y la sostenibilidad de la actividad acuícola.
A pesar de las muchas oportunidades que ofrece este tipo de tecnificación de la actividad, lo cierto es que su implementación tiene todavía muchos desafíos por delante. Entre otros, falta de infraestructuras adaptadas a acoger este tipo de dispositivos; alto coste de implementación inasumibles para pequeñas y medianas empresas; falta de personal especializado en este tipo de tecnología que puedan usarlo eficazmente; falta de compatibilidad y estandarización de los protocolos de conexión de los distintos sensores; y problemas de fiabilidad y seguridad de datos.
En el caso particular de Internet de las Cosas, una tecnología que permite que diferentes dispositivos se comuniquen entre sí para la toma de decisiones, los desafíos son de dos tipos: comunes a los sistemas utilizados, o específicos de la especie o las particularidades de cada granja.
A modo general al tratarse de una actividad que se desarrolla en ambientes altamente corrosivos, el mantenimiento de las sondas que están en contacto con el agua compromete los costes y la logística para llevarlo a cabo. Una posible solución es el diseño de mecanismos de autolimpieza.
Otro desafío está relacionado con la infraestructura y la ubicación de la granja ya que necesitan buen acceso a electricidad y conectividad a internet 5G. En el caso de granjas remotas en mar abierto la obtención de energía solar fotovoltaica es la más destacada para satisfacer las diferentes necesidades de energía de los sistemas.
En estos casos el Edge computing, que permite el procesamiento y almacenamiento de datos en dispositivos cercanos a los sensores o dispositivos sin depender de la nube parece la solución más aceptable para que las granjas funcionen sin problemas.
Está especialmente indicada para aplicaciones que requieren el procesamiento de grandes cantidades de datos y para reducir la carga en los centros de datos centralizados. O que necesiten la transmisión de datos a larga distancia. El acceso remoto en tales casos podría limitarse a simplemente observar estadísticas básicas del proceso.
Finalmente está el desafío cultural ya que la Acuicultura 4.0 implica cambios significativos en la forma en la que se manejan los procesos. Es importante también la implicación de los formuladores de políticas y otras instituciones para que faciliten la adaptación de los acuicultores sistemas de Internet de las Cosas a través de incentivos.

