En 2024, la producción española de trucha arcoíris alcanzó las 16.693 toneladas, lo que supone un crecimiento del 13,1% respecto al año anterior. Este repunte rompe la inercia de estancamiento reciente y apunta a una cierta recuperación coyuntural del sector, aunque todavía muy lejos de los niveles que caracterizaron su etapa de expansión a comienzos de siglo, cuando se llegaron a producir más de 35.000 toneladas.
Tras aquel máximo histórico, la producción de trucha inició un declive sostenido que redujo el número de instalaciones y transformó el modelo productivo. La actividad pasó de centrarse en la trucha de ración a orientarse hacia ejemplares de mayor tamaño, más valorados por la industria del ahumado y por el canal HORECA. A este cambio estructural se añadió la creciente competencia de otros países europeos, que operan con costes más bajos y presionan los precios en los mercados.
El mapa productivo de 2024 confirma la diversidad territorial del sector, sin un liderazgo hegemónico y con la actividad distribuida de forma amplia entre varias comunidades autónomas. Castilla y León encabeza la producción con 3.471 toneladas, seguida por Galicia con 2.584 toneladas y Cataluña con 2.292 toneladas. La Rioja, Aragón, Andalucía, Navarra y Asturias registran también volúmenes destacables, mientras que otras regiones, como Castilla-La Mancha o Cantabria, mantienen niveles más contenidos. Esta dispersión geográfica ha sido históricamente una de las fortalezas del sector, al contribuir a amortiguar las oscilaciones derivadas tanto de factores ambientales como de dinámicas de mercado.
En el plano económico, la trucha arcoíris generó en 2024 un valor de 54,6 millones de euros, con un precio medio de 5,20 €/kg, un 10% superior al del año anterior. Este incremento de valor añadido ha permitido sostener la rentabilidad en un contexto en el que el volumen global no ha mostrado grandes crecimientos a largo plazo.
Las perspectivas para 2025 apuntan a la continuidad de esta estabilidad moderada. El informe prevé una producción de 16.920 toneladas, apenas un 1,4% más que en 2024. Se trata de un avance ligero pero significativo, que confirma la tendencia reciente: el sector no retrocede, aunque tampoco muestra señales de retornar a los volúmenes de décadas pasadas. Sí evidencia, en cambio, un proceso de consolidación basado en la especialización y la mejora del valor añadido.
En conjunto, la trucha arco iris mantiene su peso estratégico dentro de la acuicultura española, especialmente en los sistemas continentales. Aunque su evolución histórica refleja un declive pronunciado, los últimos dos años muestran una estabilización que podría marcar una nueva etapa de equilibrio productivo, apoyada en la orientación hacia mercados más selectivos y en un tejido territorial diversificado que continúa siendo una de las principales fortalezas del sector.
| Indicador | 2023 | 2024 | Previsión 2025 |
|---|---|---|---|
| Producción total (t) | 14.752 | 16.693 | 16.920 |
| Variación anual (%) | — | +13,1% | +1,4% |
| Valor económico (M€) | 49,6 | 54,6 | s/c |
| Precio medio (€/kg) | 4,73 | 5,20 | s/c |
| Comentario | La trucha arcoíris encadena dos años de recuperación moderada y consolida un nuevo escenario de estabilidad tras décadas de descenso. | ||

