CORONAVIRUS

APROMAR recibe con “esperanza” la reformulación del reglamento del FEMP para apoyar al sector acuícola ante el COVID-19

Chiclana de la Frontera 17/04/2020 – La Asociación de Empresas de Acuicultura en España (APROMAR) ha recibido con cierta “esperanza” las medidas de compensación directa propuestas por la Unión Europea para paliar los efectos sobre el sector acuícola de las medidas de distanciamiento social a consecuencia de la crisis sanitaria y socioeconómica del coronavirus (COVID-19).

Como ya se informó en misPeces ayer, la modificación del reglamento del Fondo Europeo Marítimo y de la Pesca (FEMP 2014-2020) propone medidas compensatorias al sector acuícola por las pérdidas presentes y futuras que puedan darse por el COVID-19, tanto en la producción como en la comercialización a través de dos vías. De una parte, para compensar las reducciones de ingresos en las granjas, así como los costes suplementarios de producción y almacenamiento. Y de otra, activa un mecanismo de almacenamiento de pescado fuera del agua que será operado a través de las Organizaciones de Productores.

APROMAR cifra la retracción de la demanda en los mercados de pescado fresco, principal destino de la producción española, en 55 por ciento. Esta caída de la demanda es debida al cierre del sector de la restauración y hostelería, y demás servicios de restauración colectiva; y a que los consumidores están adoptando como preferente para los hogares el consumo de pescado fresco, en conserva y envasado libre para servicio.

El no poder realizar las cosechas provoca que el granjero tenga que mantener más tiempo del previsto los peces en las granjas, lo que conlleva mayores gastos de mantenimiento y el riesgo de superar la capacidad de carga en los viveros.

Para APROMAR, no está clara la utilidad del mecanismo del mecanismo de almacenamiento ya que el tiempo para su puesta a punto es limitado y supone cambios sustanciales sobre la estructura actual de venta de las empresas. Sin embargo, añaden, el establecimiento de precios de activación y el diseño del sistema debe explorarse en estos momentos.

“Ahora ya queda en manos de los Estados Miembros de la Unión Europea, y en España también de las Comunidades Autónomas, una aplicación valiente y audaz de las nuevas posibilidades que ofrece el Reglamento”, señala APROMAR.

APROMAR ha explicado que lleva semanas en contacto con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) valorando los diferentes borradores de nuevo reglamento del FEMP y la semana próxima participará en una primera reunión con la Secretaría General de Pesca.

Una de las cuestiones esenciales será conocer los fondos que habrá disponibles para enfrentar la emergencia por coronavirus. Pero, dado el insuficiente uso hasta el momento de fondos FEMP en España, se espera que estas actuaciones puedan dotarse de suficiente presupuesto aprovechando lo no usado.

Sin embargo, preocupa a APROMAR la manera en la que las empresas de acuicultura localizadas en regiones en las que la acuicultura está menos extendida, por ejemplo, en algunas comunidades autónomas de interior, podrán acceder a estos fondos en igualdad que el resto.
A pesar de las dificultades del momento la acuicultura española es un sector esencial que permite a los ciudadanos de este país poder seguir encontrando pescado de gran calidad, frescura, valores nutricionales y a precio asequible con el que sobrellevar en condiciones la larga etapa de confinamiento obligado.

La actividad de la acuicultura, de enorme proyección en todo el mundo y de la que España es el primer productor de la Unión Europea, se perfila como uno de los pilares para que el país pueda garantizarse el suministro de alimentos en el futuro.