La seguridad de los buzos sigue siendo uno de los aspectos más críticos —y menos visibles— de la acuicultura marina. Las maniobras bajo el agua, especialmente en granjas con redes y alta biomasa, obligan a realizar ascensos y descensos frecuentes que incrementan el riesgo asociado a los cambios de presión. En este contexto, AVRAMAR ha comenzado a probar un sistema de comunicación subacuática con el objetivo de reducir este tipo de maniobras y mejorar la coordinación durante los trabajos en el mar.
Según informa la compañía, se trata de unas máscaras integrales de comunicación inalámbrica que permiten mantener el contacto continuo entre los buzos sumergidos y la embarcación de apoyo, así como entre los propios buzos. El sistema funciona mediante ultrasonidos y evita la necesidad de salir a superficie para transmitir instrucciones o resolver incidencias durante una operación.
La iniciativa se enmarca en el plan de seguridad y salud laboral que AVRAMAR viene desarrollando desde hace dos años y responde a una preocupación recurrente en el sector: cómo mejorar las condiciones de trabajo del buceo profesional en entornos productivos cada vez más exigentes.
“La seguridad y la salud de los trabajadores son cuestiones tan fundamentales como la calidad de los productos que comercializamos. Están por encima de cualquier otra prioridad operativa”, señala Débora Seguí, responsable de Seguridad y Salud de AVRAMAR. “Del mismo modo que aplicamos protocolos estrictos en nuestras plantas de procesado y criaderos, buscamos garantizarlas al máximo también en nuestras granjas marinas”.
Las pruebas piloto se han llevado a cabo en las instalaciones marinas de la compañía en Calpe, una de las zonas donde AVRAMAR concentra su actividad en la provincia de Alicante, junto a El Campello y Villajoyosa. Para ello, la empresa ha contado con un sistema desarrollado por la firma italiana OCEANREEF, especializada en equipamiento de buceo profesional y de seguridad.
De acuerdo con la información facilitada por AVRAMAR, además de la comunicación continua, las máscaras incorporan una submáscara interior que cubre nariz y boca, permitiendo una respiración más natural y profunda, así como un campo de visión cercano a los 180 grados. Durante las pruebas, el sistema ha demostrado mantener un buen alcance incluso en condiciones operativas complejas, como la presencia de redes y una elevada biomasa en los viveros.
Desde el punto de vista operativo, la compañía destaca que la principal aportación de esta tecnología es la reducción de maniobras innecesarias bajo el agua, lo que se traduce en una mayor precisión en los trabajos, una mejor coordinación entre equipos y, sobre todo, un menor riesgo para los profesionales.
Una vez superada la fase piloto, AVRAMAR prevé extender progresivamente el uso de este sistema a todos sus buzos —cerca de medio centenar—, integrándolo como una herramienta habitual en sus operaciones marinas. Con ello, según indica la empresa, se busca avanzar hacia un modelo en el que la innovación tecnológica tenga un impacto directo en la seguridad laboral dentro de la acuicultura marina.

