MERCADOS

Acuicultura del bacalao Atlántico, auge, caída y ¿resurgir en Noruega?

Después de que cuatro países lideraran la acuicultura del bacalao, todo hace indicar que solo en Noruega se conseguirá seguir cultivando esta especie

La visión miope de que lo mas importante para sacar una especie acuícola al mercado es conseguir dominar la tecnología de cultivo no podía encontrar mejor ejemplo que en el bacalao del Atlántico (Gadus morhua).

El bacalao desde el punto de vista técnico, es una especie domesticada en acuicultura. La tecnología permite “cerrar el ciclo”, alcanzar cantidades masivas de puestas y supervivencia larvaria superior al 30%. Se conocen sus principales problemas de salud, así como sus necesidades nutricionales. Se ha cartografiado su genoma y los programas de cría selectiva han avanzado su viabilidad comercial. Como ventaja adicional, el bacalao de granja estaría libre de parásitos, lo que permitiría a la industria de procesado mejorar los costes.

Una especie acuática comercial no solo debe enfrentarse a múltiples desafíos técnicos, también están los relacionados con el marketing y la comercialización. Hasta 2012 el desarrollo acuícola de la especie permitió la cosecha y comercialización de los primeros ejemplares. Se establecieron con éxito criaderos y granjas en cuatro países: Noruega, Reino Unido, Nueva Inglaterra y Canadá. Sin embargo, pronto se vio que este producto se enfrentaría a fuerzas del mercado que harían peligrar la viabilidad del negocio.

Como destacan investigadores en la revista World Aquaculture Society llevar una especie a la comercialización requiere de un programa enfocado al largo plazo en los que se tengan en cuenta el acceso al capital para la investigación y la expansión comercial tanto del sector público como del privado, la aceptación social del pescado cultivado, así como los impactos en las ventas cuando se comercializa el bacalao acuícola en el contexto de un suministro mundial de productos del mar.

En diciembre de 2020, después del sonado fracaso de las empresas en años anteriores y que dieron al traste con el bacalao de acuicultura, la empresa noruega, Norcod AS, realizó su primera cosecha comercial y anunció planes para cosechar 10 000 toneladas en 2022 y 30 000 toneladas en 2025. Este último es claramente un ejemplo de un país que continuó apoyando, a largo plazo, las mejoras generacionales de especies obtenidas a través de la cría selectiva.

Por su parte, los programas de cría de bacalao tanto en Canadá como en los Estados Unidos, aunque lograron avances importantes, tuvieron una duración demasiado corta para tener efectos duraderos para hacer avanzar la industria.

Cabe preguntarse si en esta ocasión las fuerzas del mercado permitirán el cultivo de una especie que debe competir con su equivalente silvestre. Todo va a depender si hay consumidores suficientes dispuestos a pagar una prima de precio por un producto fresco y de calidad. Al menos, eso será así mientras el precio del pescado de acuicultura no se equipare al silvestre.