ACUICULTURA RESTAURATIVA

Andalucía intenta reconstruir la base biológica de la almeja fina para reactivar su cultivo en Huelva

Huelva, 25/02/2025 |

IFAPA Agua del Pino suelta de almeja fina

La liberación de 85.000 ejemplares de Ruditapes decussatus en la desembocadura del río Piedras no es únicamente una actuación de refuerzo ecológico. Es, en términos productivos, un intento de reconstruir la base biológica necesaria para que el cultivo de almeja fina vuelva a ser viable en el litoral onubense.

La intervención, realizada por el centro Agua del Pino del Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica (IFAPA) en el entorno del Paraje Natural Marismas del Río Piedras y Flecha del Rompido, se enmarca en el proyecto MOLUSOS, financiado por el Fondo Europeo Marítimo de la Pesca y la Acuicultura (FEMPA). Sin embargo, más allá del marco institucional, el movimiento tiene una lectura estructural: sin disponibilidad de semilla no hay cultivo, y sin cultivo no hay sector.

La almeja fina ha sido históricamente el molusco bivalvo de mayor valor comercial en Andalucía. Su retroceso en la costa de Huelva no ha sido consecuencia de un problema de mercado, sino de una erosión progresiva de las condiciones productivas. La dificultad para acceder a semilla comercial y la presión del furtivismo redujeron los bancos naturales hasta niveles que hicieron inviable cualquier planificación empresarial. Hoy, en el río Piedras, las densidades máximas registradas apenas alcanzan 1,8 individuos por metro cuadrado, muy lejos de los 22 individuos por metro cuadrado contabilizados en el año 2000. Ese dato no es anecdótico: marca la diferencia entre un sistema con capacidad de regeneración y otro al borde de la desaparición funcional.

La estrategia aplicada apunta a reactivar el ciclo natural de reclutamiento larvario para que las empresas puedan captar semilla en sus propias instalaciones. Si funciona, el efecto multiplicador no dependerá de compras externas ni de importaciones, sino de la recuperación de una dinámica ecológica local. Desde la óptica del Filtro misPeces 2026, el elemento verdaderamente relevante no es la cifra de ejemplares liberados, sino la posibilidad de reducir un cuello de botella estructural que ha bloqueado la actividad durante años.

IFAPA Agua del Pino suelta de almeja fina

El reto no es menor. La reconstrucción de bancos naturales exige tiempo, estabilidad ambiental y control efectivo del furtivismo. Además, para que la iniciativa tenga impacto productivo real, deberá traducirse en densidades suficientes que permitan economías de escala y previsibilidad en el suministro de semilla. Sin esa masa crítica, la recuperación quedará en el ámbito experimental.

El proyecto MOLUSOS contempla también actuaciones sobre otras especies como el ostión japonés, Magallana gigas, lo que introduce un componente de diversificación estratégica. En un contexto de creciente presión regulatoria, competencia internacional y necesidad de resiliencia productiva, la recuperación de moluscos autóctonos de alto valor puede convertirse en una palanca territorial relevante si logra consolidarse.

La cuestión clave ahora es si esta intervención marcará un punto de inflexión o si se quedará en una acción puntual sin continuidad suficiente para alterar la estructura productiva. En un sector donde la base biológica determina la viabilidad económica, reconstruir el recurso es reconstruir la industria.

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