La Junta de Andalucía ha puesto en marcha el proceso de revisión intermedia de la Estrategia de Acuicultura 2021–2030 con la apertura de una consulta pública dirigida a evaluar la percepción social del sector. El proceso, que permanecerá abierto hasta el próximo 19 de abril, busca integrar la visión de la ciudadanía en un momento clave para el posicionamiento de la acuicultura como sistema de producción alimentaria sostenible.
En este contexto, la iniciativa combina una encuesta dirigida al público general —de 15 preguntas y sin necesidad de conocimientos técnicos— con un canal abierto para la recepción de aportaciones por parte de ciudadanos, organizaciones y asociaciones. A través de este mecanismo, la administración pretende recoger información sobre el grado de conocimiento, consumo y valoración social de la acuicultura, así como su percepción en ámbitos clave como la seguridad alimentaria, el impacto ambiental o su contribución al empleo y a la economía local.
Este enfoque pone de relieve que, más allá del carácter participativo del proceso, la Junta busca medir un elemento cada vez más determinante para el desarrollo del sector: su “licencia social”.
La encuesta incorpora cuestiones directamente relacionadas con la confianza en los productos acuícolas, la percepción de su sostenibilidad o su papel en el desarrollo de zonas costeras y rurales, factores que en los últimos años han condicionado la implantación y expansión de proyectos en distintos territorios.
La revisión de la estrategia se produce, además, en un contexto especialmente exigente para la acuicultura. A la presión sobre los costes de producción y el aumento de la demanda de proteína acuática se suma una mayor sensibilidad social hacia los impactos ambientales, lo que sitúa la aceptación pública como un factor clave no solo para el crecimiento del sector, sino también para su integración en el conjunto del sistema agroalimentario.
En este escenario, la administración plantea el proceso de revisión como una oportunidad para alinear a los distintos agentes en torno a un modelo de acuicultura capaz de generar riqueza, aportar productos de calidad y desarrollarse bajo criterios de sostenibilidad. No obstante, el alcance real de esta revisión dependerá de la capacidad de traducir la percepción social en medidas concretas que faciliten el desarrollo de la actividad.
En última instancia, la consulta permitirá no solo evaluar el grado de conocimiento de la acuicultura entre la ciudadanía, sino también identificar posibles brechas de información y confianza que podrían estar limitando su desarrollo. Para el sector, este ejercicio marca una tendencia clara: la narrativa social en torno a la acuicultura será cada vez más relevante en la definición de políticas públicas y en la viabilidad de nuevos proyectos.
Puede ir a la encuesta en este enlace:
Estrategia andaluza para el desarrollo de la acuicultura marina 2021-2030

