GOBERNANZA

Bruselas presenta la hoja de ruta de su Pacto Verde para transformar la seguridad alimentaria de la UE

Entre otras medidas se destaca de reducir a la mitad el uso de antibióticos

Stella Kyriakides, Comisaria Sanidad UE

Bruselas 21/05/2020 – La Comisión Europea ha presentado una ‘hoja de ruta’ con la que unir esfuerzos para recuperar los ecosistemas degradados y para reforzar la seguridad alimentaria de la Unión Europea de aquí a 2030, con iniciativas que pasan por plantar 3.000 millones de árboles en la próxima década, o reducir el uso de pesticidas a la mitad, o de fertilizantes un 20 por ciento.

La comisaria de Salud y Seguridad Alimentaria, Stella Kyriakides junto con el vicepresidente comunitario Frans Timmermans han presentado desde Bruselas el Pacto Verde, una estrategia que pretende transformar los modelos agrícolas y alimentarios de la UE al tiempo que se protege el medio ambiente. Esta estrategia está apoyada por las organizaciones ambientalistas y de la Comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo.

El documento no aclara cómo se podrán acometer estas iniciativas ni con qué presupuesto. El Ejecutivo comunitario si se compromete a tomar medidas para facilitar la entrada en el mercado de pesticidas a base de sustancias activas biológicas y para reforzar el sistema de evaluación de los riesgos de los pesticidas para el medio ambiente.

En lo que afecta a la acuicultura, el Pacto Verde quiere reducir el uso de antibióticos en esta década un 50 por ciento, así como promover los cultivos ecológicos.

En paralelo a estas propuestas, Bruselas anuncia un plan de contingencia para garantizar el suministro de alimentos y la seguridad alimentaria que se pueda activar en situaciones de crisis.

La ‘hoja de ruta’ plantea la creación de un etiquetado “obligatorio” sobre propiedades nutritivas en la parte frontal de los envases y el estudio de otros etiquetados que faciliten la elección del consumidor, por ejemplo, con información de bienestar animal o la reformulación de los perfiles nutricionales para evitar la promoción como saludables de alimentos con alto contenido en grasas, azúcares o sal.

Bruselas también quiere convertir, al menos, el 30 por ciento de la superficie terrestre y marina de la UE en zonas protegidas gestionadas de manera eficaz. Esto se haría partiendo de las zonas Natura 2000 existentes, según precisan los servicios de la Comisión, con el objetivo de completarlas con zonas protegidas nacionales, garantizando, al mismo tiempo, una protección estricta de las zonas con un alto valor en materia de biodiversidad y clima.

En esta agenda también está prevista la recuperación de, al menos, 25.000 kilómetros de ríos para que pasen a ser de caudal libre y revertir la disminución de las aves e insectos de hábitats agrícolas, en particular los polinizadores.