CORONAVIRUS

Conforme pasan las semanas el cierre de HORECA agrava la acumulación de biomasa de dorada y lubina

Las importanciones turcas de dorada y lubina se encuentran a niveles previos al confinamiento

Mercado tradicional en el Mediterráneo

Bruselas 15/05/2020 – Mientras la nueva normalidad se va instalando en nuestra vida poco a poco a consecuencia de la evolución de la pandemia por coronavirus COVID-19, y las medidas de distanciamiento social se van suavizando, cada vez se va viendo más claro hacia donde deben ir las estrategias de comercialización de las empresas acuícolas europeas.

Así, el sector griego de dorada y lubina, al igual que el del resto de los Estados miembro de la Unión Europea está recibiendo el mayor impacto en los precios del pescado de tamaño grande, por encima de los 600g, por el cierre del canal HORECA (Hostelería, Restauración y Catering). Esto se ve agravado por el cierre de los mercados de exportación, como el de Estados Unidos de América (EUA) que prácticamente está sin actividad, y donde los costes logísticos alcanzan los 6 euros el kilo, o más.

Según informan desde el Observatorio Europeo del Mercado de la Pesca y la Acuicultura (EUMOFA) la reducción en el volumen de ventas se estima entre el 20 a 30 por ciento en 2020 en comparación con 2019, e irá empeorando la situación de los precios y las empresas a medida que éstas vayan acumulando biomasa.

Pero ahora, según señala el Observatorio, el desafío más importante es el generado por la incertidumbre relacionada con las condiciones futuras del mercado. Esta situación, combinada con los desafíos financieros actuales, pueden llevar a una caída de las existencias futuras.

Los productores de los distintos países se están movilizando para integrarse en la nueva normalidad y colocar sus productos en el mercado. Por eso, en Italia, los productores de dorada y lubina están reorientando sus ventas hacia los supermercados en formatos procesados y preenvasados.

Mientras eso ocurre, las importaciones de dorada fresca a la Unión Europea procedente de Turquía siguen en aumento. Concretamente, en la semana 18 (27 de abril al 3 de mayo) se importaron 686 toneladas de dorada de este país, alrededor de 100 toneladas menos que en la misma semana de 2019.

Italia llegó a importar 200 toneladas, a niveles anteriores al cierre de fronteras, con un ligero ascenso de los precios de importación de las últimas 3 semanas. Las importaciones de lubina europea en la UE aumentaron de 235 toneladas en la semana de cierre a 450 toneladas en la semana 18.

Los que peor se encuentran son los productores de mariscos, los piscicultores dulceacuícolas y los productores cuyas ventas estaban orientadas exclusivamente al canal HORECA o los mercados de exportación.

El sector de cultivo de mejillones, que comenzó las primeras semanas encierro de los europeos por la pandemia de COVID-19 con caídas de las ventas de 80 por ciento, han puesto todas sus esperanzas en la recuperación del consumo cuando llegue la temporada de verano y el regreso de turistas a las regiones de costa, especialmente en Francia e Italia.