GOBERNANZA

Críticas de la academia a la regulación “desfasada” de la acuicultura en Canarias

Por su parte la administración regional señala que este plan es la única manera de seguir dando respuesta a los concesionarios

Gran Canaria 29/03/2021 – La década de retrasos en la aprobación del Programa Regional de Ordenación de la Acuicultura en Canarias (PROAC) ha conducido a una regulación de la actividad “desfasada” concebida para la tecnología vigente en 2008 y no en 2018.

En esta década, como ha señalado al respecto el subdirector del Instituto Universitario EcoAqua de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Ricardo Haroun, han surgido nuevas tecnologías de cría capaces de cultivar peces más alejadas de la costa y a más profundidad que no eran contempladas en el Plan. También pasa, como señala Haroun con las especies o los sistemas de cultivo multitróficos que en Canarias no se han introducido y que tampoco están previstos en la ordenación.

El caso de los multitróficos que no está previsto en el Plan es a juicio del investigador de EcoAqua especialmente interesante ya que los excrementos y restos de pienso no consumido pueden servir para alimentar a algas y mejillones. Si se logra crear una red trófica, se reduce el impacto en el medio marino y se mejora la productividad de las concesiones.

Igualmente, en Canarias está prevista la puesta en marcha de parques de energía eólica que podrían ser utilizados también para producir peces o moluscos aprovechando el espacio y haciendo más rentables la explotación.

Sin embargo, este cambio no sería de inmediato y llevaría consigo un nuevo retraso debido a la burocracia que envuelve este tipo de planes. Según el director general de Pesca del Gobierno de Canarias, Carmelo Dorta, representaría un proceso de cinco años, además de tener que sacar adelante una nueva Ley de Pesca y su reglamento.

Por tanto, para Dorta, a pesar de las carencias, el PROAC debe “seguir caminando” pues existen peticiones y problemas a los que se enfrentan los concesionarios de explotaciones que deben ser atendidas.

Las concesiones para el cultivo de determinadas especies de algas y nuevas especies en tierra y en granjas en mar abierto, tendrán que esperar hasta que se pueda modificar el plan de ordenación.

Mientras tanto, en el archipiélago se espera la aprobación de nuevas concesiones para las granjas que ya están en marcha y que van a caducar a las que se unirá una nueva lista de especies autorizadas en las islas.

Entre las nuevas explotaciones que esperan el desatasque de la burocracia están granjas para la cría de holoturias y el cultivo de algunas especies de algas.

Dorta ha recordado finalmente que el PROAC fue aprobado en la legislatura anterior y la actual Consejería lo está poniendo en marcha. Prueba de ello, señala, es que ha sacado adelante los estudios de impacto ambiental de las zonas de cultivo, como establece el programa, que implicará la retirada de algunas jaulas de determinadas áreas. Los estudios de detalle de las zonas de cultivo de La Palma y Lanzarote ya están concluidos y quedan pendiente de finalizar los de Tenerife y Gran Canaria, según indicó.