OPINIÓN

¿Cuánto les quedan a las granjas tradicionales en mar abierto? Ya hay quien le pone fecha

Atle Eide, ex CEO de Marine Harvest sitúa el final de las granjas de salmón tradicionales en 2030

A nadie que esté inmerso en el desarrollo de la acuicultura a nivel profesional se le escapa que con el objetivo de reducir las emisiones ambientales de aquí a 2050 muchas cosas van a tener que cambiar en la producción animal. En acuicultura, con lo que las autoridades se pondrán más estrictos serán con las emisiones al medio y los escapes de peces.

Una verdad incómoda dependiendo en qué lado del sector te encuentras. Si estás entre los que trabajan en los Sistemas de Recirculación en Acuicultura (RAS, por sus siglas en inglés) el horizonte se presenta esperanzador. Si, por el contrario, desarrollas tu trabajo en viveros tradicionales en mar abierto, el asunto cambia.

Una de las voces que ha decidido dar un paso adelante y servir de altavoz a esta realidad incómoda ha sido el ex CEO de Marine Harvest, Atle Eide, que recientemente ha expresado su predicción sobre cómo las granjas de salmón tradicionales tendrán que reinventarse en la próxima década. Según lo declarado por Eide, “probablemente, no tendremos granjas de redes tradicionales en abierto en 2030”.

¿Significa esto que se trata del final de las granjas en mar abierto? Por supuesto que no. La solución pasa por adoptar tecnologías que eviten la emisión al medio de cualquier atisbo de impacto ambiental. Y esto se consigue a través de sistemas cerrados, tanto en tierra como en mar abierto. En ambos casos ya se está trabajando de manera intensiva, sobre todo, en Noruega, que es donde contemplan los estándares más estrictos en este tipo de casos.

Cuanto antes se adopten estas nuevas tecnologías, más rápido irán madurando y más fácil será alcanzar un sistema de producción estable y dinámico.

En el caso del salmón Atlántico, las proyecciones de SINTEF hablan de alcanzar una producción de 5 millones de toneladas métricas en 2050. Pero esta producción de alcanzarse deberá garantizar las cero emisiones o no será.

Poner fecha a cuándo será el momento de dejar de usar los sistemas tradicionales de granjas es, a día de hoy, más un ejercicio de videncia que de razón y de aplicación de la evidencia científica. Lo que si está claro es que el final de los sistemas abiertos vendrá determinado por la evolución de la tecnología de los sistemas cerrados, ya sean en tierra o en el mar. Cuanto antes nos pongamos manos a la obra, antes lo conseguiremos.