La validación de nuevas materias primas en acuicultura suele quedarse en condiciones controladas, lejos de la complejidad operativa de una granja. Sin embargo, un estudio reciente en dorada (Sparus aurata) liderado por investigadores de la Universidad de Florencia y un consorcio de universidades italianas da un paso más allá y demuestra, a escala comercial, que una dieta de finalizado con harina de insecto y subproductos avícolas no solo es viable, sino que mejora el rendimiento productivo sin comprometer el producto final.
El ensayo, realizado durante 65 días en una instalación intensiva en Italia con miles de peces, comparó un pienso comercial estándar con una dieta alternativa baja en proteína marina, suplementada con un 10% de harina de Hermetia illucens y un 30% de subproducto avícola. A diferencia de los estudios de laboratorio, el diseño reproduce condiciones reales de producción, incluyendo densidades, manejo y variabilidad operativa.
Los resultados muestran que los peces alimentados con la dieta alternativa alcanzaron mayor peso final y mejores tasas de crecimiento, junto con una mejora significativa del índice de conversión (FCR), que descendió hasta 1,75 frente a 1,97 del pienso convencional. En un contexto donde el pienso representa el principal coste de producción, este tipo de mejora tiene implicaciones directas sobre la rentabilidad.
Más allá del rendimiento, uno de los principales riesgos al escalar nuevas formulaciones —la pérdida de robustez biológica— no se materializa. Los peces mantuvieron un buen estado sanitario, sin lesiones externas ni alteraciones histológicas asociadas a la dieta, y con tasas de mortalidad inferiores al 2%. Esto refuerza la idea de que la barrera actual para estos ingredientes ya no es técnica, sino de implementación industrial.
El estudio también aborda otro punto crítico para el mercado: la percepción del consumidor. Las pruebas sensoriales muestran niveles de aceptación superiores al 90% en ambos tratamientos, sin diferencias significativas en la valoración global. De hecho, el producto procedente del pienso convencional fue penalizado por menor jugosidad y textura más firme.
Uno de los elementos más relevantes del trabajo es que sitúa la fase de finalizado como un punto de control estratégico en la producción acuícola. Es en esta etapa donde se define la calidad final del producto y donde la formulación del pienso puede actuar como herramienta de ajuste fino, tanto a nivel productivo como comercial.
En conjunto, los resultados apuntan a un cambio de paradigma: la proteína alternativa deja de ser una solución experimental para convertirse en una herramienta operativa validada en condiciones reales de granja. El foco se desplaza así desde la viabilidad biológica hacia la capacidad del sector para escalar, estandarizar y capturar el valor económico de estas nuevas formulaciones.
Referencia:
Pulido-Rodríguez, L. F., Petochi, T., Secci, G., Lira de Medeiros, A. C., Donadelli, V., Di Marco, P., Di Giacinto, F., Marino, G., Longobardi, A., Capoccioni, F., Di Marzio, V., Pomilio, F., Cardinaletti, G., & Parisi, G. (2026). Commercial-scale evaluation of finishing diet containing poultry by-product and insect meals for Sparus aurata: From fish welfare to consumer acceptance. Sustainability, 18(7), 3235.

