ESTUDIO

ECUANARIA impulsa en Ecuador el langostino de más rápido crecimiento del mundo

Las tasas de mejora del crecimiento permiten estimar que en cuatro años se reducirá la fase de engorde de los actuales 84 días a 33 días

El proyecto de mejora genética ECUANARIA, fruto de la colaboración entre el Instituto Universitario de Investigación en Acuicultura Sostenible y Ecosistemas Marinos (IU-ECOAQUA) de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y la empresa BIOGEMAR, dedicada al cultivo de langostinos vannamei, ha conseguido crecimientos espectaculares crecimientos semanales de estos crustáceos de entre 2,5 y 3,2 gramos por semana.

Cifras, como señalan desde IU-ECOAQUA, que están “muy por encima” de los 1,5 gramos actuales de crecimiento medio de esta especie en Ecuador.

Estos datos representan mejoras de entre el 66 y el 113 por ciento y se espera que, en los próximos cuatro años, se reduzcan considerablemente los ciclos de cultivo. De esta forma, la estimación es que el langostino alcance su peso óptimo de cosecha en solo 33 días de engorde, en vez de los actuales 84 días, según informan desde IU-ECOAQUA.

Unas cifras que para Juan Manuel Afonso López, profesor de mejora de Genética Animal en la ULPGC e investigador principal del proyecto que lidera el IU-ECOAQUA en el Parque Científico Tecnológico Marino de Taliarte (PCTM), son “muy satisfactorias” y “un camino a seguir para el sector del camarón en Ecuador”.

Este crecimiento mejorado duplica la tasa media del país latinoamericano, que fortalece con ello su liderazgo mundial, y supone poner antes en el mercado el producto con respecto a los competidores, minimizando, además, los costes fijos asociados a la producción y mejorando la conversión de los animales al utilizarse menos kilos de alimento para producir los mismos kilos de carne, apunta el investigador de la ULPGC.

Juan Manuel Afonso López, profesor de mejora de Genética Animal en la ULPGC e investigador principal del proyecto considera las cifras como “muy satisfactorias” y “un camino a seguir para el sector del camarón en Ecuador”.

Este crecimiento mejorado duplica la tasa media del país latinoamericano, que fortalece con ello su liderazgo mundial, y supone poner antes en el mercado el producto con respecto a los competidores, minimizando, además, los costes fijos asociados a la producción, mejorando la conversión de los animales al utilizarse menos kilos de alimento para producir la misma cantidad de producto.

La producción del camarón en el Ecuador se estratifica en laboratorios de maduración, donde los reproductores de élite son apareados para producir huevos fecundados viables; laboratorios de larvario, donde los huevos fértiles son desarrollados hasta completar su desarrollo larvario; PL12, postlarva de 12 días; camaroneras, donde las postlarvas son engordadas hasta talla comercial, los 18 gramos; y empacadoras, donde los langostinos son clasificados por tamaño y calidad y empaquetados para su exportación y comercialización a Europa, América y Asia.

Es de reseñar que la producción, además de estar estructurada por sus fases biológicas, también lo está por los momentos de su venta, asociados con los crecimientos. Los animales se venden en dos fases: la larvaria, con post-larvas de 12 días (estadio PL-12), y la de engorde en la que los ejemplares se cultivan a los 18 gramos de peso.

“Los PL-12, que son producidos en las empresas denominadas ‘laboratorios’ con un peso medio de ~3 mg, se venden a otras empresas para su engorde y cosecha a los 18 gramos. Las post-larvas de nuestro proyecto industrial alcanzan ese peso (~3mg) unos 4 días antes que la competencia”, explica Afonso López.

En el caso del engorde, añade el investigador de la ULPGC, éste se mide en gramos por semana. Mientras que la media nacional está en los 1,5 gramos por semana, los del proyecto industrial de BIOGEMAR llegan a doblar esta cifra (entre 2,5 y 3,2 gramos por semana).

El proyecto de mejora genética ECUANARIA, fruto de la colaboración entre el Instituto Universitario de Investigación en Acuicultura Sostenible y Ecosistemas Marinos (IU-ECOAQUA) de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y la empresa BIOGEMAR, dedicada al cultivo de langostinos vannamei, ha conseguido crecimientos semanales de estos crustáceos de entre 2,5 y 3,2 gramos por semana.

Cifras, como señalan desde IU-ECOAQUA, que están “muy por encima” de los 1,5 gramos actuales de crecimiento medio de esta especie en Ecuador.

Estos datos representan mejoras de entre el 66 y el 113 por ciento y se espera que, en los próximos cuatro años, se reduzcan considerablemente los ciclos de cultivo. De esta forma, la estimación es que el langostino alcance su peso óptimo de cosecha en solo 33 días de engorde, en vez de los actuales 84 días, según informan desde IU-ECOAQUA.

Unas cifras que para Juan Manuel Afonso López, profesor de mejora de Genética Animal en la ULPGC e investigador principal del proyecto que lidera el IU-ECOAQUA en el Parque Científico Tecnológico Marino de Taliarte (PCTM), son “muy satisfactorias” y “un camino a seguir para el sector del camarón en Ecuador”.

Este crecimiento mejorado duplica la tasa media del país latinoamericano, que fortalece con ello su liderazgo mundial, y supone poner antes en el mercado el producto con respecto a los competidores, minimizando, además, los costes fijos asociados a la producción y mejorando la conversión de los animales al utilizarse menos kilos de alimento para producir los mismos kilos de carne, apunta el investigador de la ULPGC.

Juan Manuel Afonso López, profesor de mejora de Genética Animal en la ULPGC e investigador principal del proyecto considera las cifras como “muy satisfactorias” y “un camino a seguir para el sector del camarón en Ecuador”.

Este crecimiento mejorado duplica la tasa media del país latinoamericano, que fortalece con ello su liderazgo mundial, y supone poner antes en el mercado el producto con respecto a los competidores, minimizando, además, los costes fijos asociados a la producción, mejorando la conversión de los animales al utilizarse menos kilos de alimento para producir la misma cantidad de producto.

La producción del camarón en el Ecuador se estratifica en laboratorios de maduración, donde los reproductores de élite son apareados para producir huevos fecundados viables; laboratorios de larvario, donde los huevos fértiles son desarrollados hasta completar su desarrollo larvario; PL12, postlarva de 12 días; camaroneras, donde las postlarvas son engordadas hasta talla comercial, los 18 gramos; y empacadoras, donde los langostinos son clasificados por tamaño y calidad y empaquetados para su exportación y comercialización a Europa, América y Asia.

Es de reseñar que la producción, además de estar estructurada por sus fases biológicas, también lo está por los momentos de su venta, asociados con los crecimientos. Los animales se venden en dos fases: la larvaria, con post-larvas de 12 días (estadio PL-12), y la de engorde en la que los ejemplares se cultivan a los 18 gramos de peso.

“Los PL-12, que son producidos en las empresas denominadas ‘laboratorios’ con un peso medio de ~3 mg, se venden a otras empresas para su engorde y cosecha a los 18 gramos. Las post-larvas de nuestro proyecto industrial alcanzan ese peso (~3mg) unos 4 días antes que la competencia”, explica Afonso López.

En el caso del engorde, añade el investigador de la ULPGC, éste se mide en gramos por semana. Mientras que la media nacional está en los 1,5 gramos por semana, los del proyecto industrial de BIOGEMAR llegan a doblar esta cifra (entre 2,5 y 3,2 gramos por semana).

Dos millones de euros para el desarrollo de este programa en la ULPGC

El grupo ALMAR es una corporación que lleva 40 años desarrollando en Ecuador el cultivo del camarón y cuya producción anual alcanza las 100 000 toneladas, lo que representa un 12 por ciento de la producción total del país andino, integrando en su oferta todos los estadios de la producción industrial de langostino blanco o camarón a través de sus empresas BIOGEMAR (maduración y larvario) y PRODUMAR y LIMBOMAR (camaroneras).

Justamente, la vicerrectora de Investigación y Transferencia de la ULPGC, Marisol Izquierdo López, y el citado investigador Juan Manuel Afonso López firmaron recientemente un contrato de Investigación, Desarrollo y Transferencia con su filial BIOGEMAR, representada por el presidente del Grupo ALMAR, José Antonio Lince Rendón, para el desarrollo de un Programa de Mejora Genética mediante metodología BLUP para la producción de camarón o langostino blanco. El contrato suscrito entre la ULPGC y la corporación latinoamericana asciende a 660.451,89 euros, en el marco global de un proyecto cuyo importe está estimado en algo más de 2 millones de dólares.

De este modo, BIOGEMAR se convierte en la primera empresa a nivel global que traza la mejora del crecimiento y la calidad morfológica y nutricional del camarón, mediante la metodología BLUP, que se emplea ya en la mejora genética de peces y animales domésticos terrestres como aves (pollos cárnicos y gallinas ponedoras de huevos) y mamíferos (cerdos y vacas de carne y leche).

En este proceso, la ULPGC y BIOGEMAR han determinado los puntos críticos del sistema de producción y elaborados simuladores empíricos para la optimización de los procesos de selección de reproductores de élite. Consiste en la elaboración de un gran número de familias de élite, la cría de las mismas familias en diferentes condiciones industriales, la evaluación y selección de los reproductores con los mejores genotipos para el crecimiento, la supervivencia y la calidad, y finalmente el cruzamiento dirigido de los reproductores de élite con menor parentesco.

El acuerdo entre ambas corporaciones sirve, además, de ampliación a uno suscrito con anterioridad en 2017 con el IU-ECOAQUA, integrando en este renovado convenio a otros equipos de los institutos universitarios de la ULPGC IDeTIC (Miguel Ángel Ferrer Ballester), SIANI (Adrián Peñate Sánchez) y TIDES (Juan María Hernández Guerra), con el objetivo de desarrollar varios softwares específicos para la empresa ecuatoriana que propiciarán que BIOGEMAR sea más eficiente en sus procesos de evaluación e integración de la mejora genética en la producción del camarón.

El proyecto, cuya gestión se realiza a través de la Fundación Canaria Parque Científico y Tecnológico de la ULPGC, incluye desde tareas de investigación - con el estudio de caracteres de resistencia a enfermedades, la calidad de la carne del camarón, su morfología y la fortaleza del sistema inmune -, hasta la puesta en marcha de distintos programas que permitan determinar la calidad morfológica.

Además de la transferencia del ‘know how’ y la implementación de softwares específicos, el desarrollo del proyecto contempla un modelo bioeconómico que facilite la estimación de valores económicos en índices de selección sintéticos multicarácter, así como la automatización de procesos y uso del CPD, mediante el uso del ‘Machine Learning’.