HARINA, ACEITE PESCADO

El arranque débil de la oferta ingredientes marinos en 2026 reabre la tensión en el mercado

Londres, Reino Unido, 26/03/2026 | El mercado viene operando con un margen de maniobra limitado y altamente dependiente del comportamiento de las principales pesquerías, especialmente en el Pacífico sudoriental.

anchoveta-peru-produce

El mercado global de ingredientes marinos ha iniciado 2026 con nuevas señales de tensión tras un arranque de año marcado por una producción inferior a la del ejercicio anterior en la mayoría de regiones, según los últimos datos de IFFO (The Marine Ingredients Organisation).

Durante enero, la producción de harina y aceite de pescado cayó interanualmente en los países analizados —que representan cerca del 40% de la oferta mundial de harina y el 50% de aceite—, con la excepción de Dinamarca, Noruega y Estados Unidos. En Perú, principal referencia del mercado, la producción también se mantiene por debajo de 2025, a la espera de la evaluación de biomasa de anchoveta en la zona Centro-Norte.

Las decisiones sobre cuotas y el inicio de la nueva temporada de pesca no se conocerán hasta la primera quincena de abril.

Este inicio débil refuerza la fragilidad de un mercado que ya venía operando con un margen de maniobra limitado y altamente dependiente del comportamiento de las principales pesquerías, especialmente en el Pacífico sudoriental.

En paralelo, la demanda muestra signos de solidez, con China nuevamente en el centro de la ecuación. Aunque sus importaciones de harina de pescado han descendido en el inicio del año, la producción nacional de ingredientes marinos sigue siendo baja, mientras que la acuicultura y la producción de piensos crecen en términos interanuales.

Este crecimiento está vinculado, en parte, al elevado nivel de biomasa en cultivo —con peces almacenados durante la hibernación—, lo que está impulsando la demanda de pienso y, previsiblemente, el consumo de harina de pescado durante el primer trimestre, especialmente en el sur del país.

Al mismo tiempo, el aumento significativo de las importaciones de aceite de pescado en China, destinadas principalmente al consumo humano directo, añade presión sobre un producto con menor capacidad de sustitución y mayor exposición a la volatilidad.

En conjunto, la combinación de una oferta que arranca el año por debajo de lo esperado, una demanda sostenida por la acuicultura y la incertidumbre sobre la próxima campaña peruana vuelve a situar al mercado en un escenario de equilibrio inestable, en el que cualquier alteración adicional puede reactivar la volatilidad en los próximos meses.

Te puede interesar