ESTUDIO

El potencial acuícola de la Ría de Aveiro está infrautilizado, mientras que las Rías Baixas cumplen con lo esperado

Un estudio establece modelos de acuicultura sostenible para la ría portuguesa y la española y pone los límites

Un equipo de investigadores portugueses y españoles han llevado a cabo un estudio que propone un método para clasificar las ubicaciones más adecuadas y sostenibles para la gestión de la acuicultura de peces y mejillones en la Ría de Aveiro y Rías Baixas.

Para los modelos, los investigadores de la Universidad de Aveiro y la Universidad de Vigo han seguido metodología de análisis hidrodinámico y de calidad del agua, excluyendo los usos y capaz de usuario, así como los impactos antropogénicos. Este tipo de estudio, como destacan los investigadores, permite la identificación de sitios idóneos para garantizar la sostenibilidad ambiental y el desarrollo económico de los asentamientos acuícolas.

El enfoque adoptado junto con la técnica de evaluación multicriterio permite considerar un elevado número de variables difícilmente compatibles, integrándolas todas para generar resultados de gran utilidad para gestores e inversores costeros.

Varias son las conclusiones que se extraen de este modelo cuyos resultados han sido publicados en la revista Science of The Total Environment. Por una parte, que la laguna de la Ría de Aveiro es más apta para el cultivo de peces, donde el 22% de la superficie está catalogada como “muy buena”. Por su parte, las Rías Bajas no son recomendables para la piscicultura debido a los gradientes verticales de temperatura del agua y eventos estacionales de hipoxia.

La Ría de Aveiro está limitada principalmente por las características geomorfológicas y la hidrodinámica. De ahí que el 22% obtenga la clasificación de “muy buena” para la producción piscícola, principalmente en los ejes de los canales principales; y un 4 por ciento restante de “buena” o “media”.

Por su parte, la producción de peces en las Rías Bajas se ve limitada por procesos termohalinos y los gradientes verticales de oxígeno disuelto y el desarrollo de estratificación estival que induce a eventos estacionales de hipoxia. Especies como la dorada o la lubina requieren de temperaturas entre 18 a 24ºC y en las Rías Baixas la temperatura media anual prevista no alcanza los 14ºC, lo que limitaría su crecimiento.

El estudio también refleja que la producción de pescado y mejillones en la ría portuguesa está poco explorada ya que las condiciones de idoneidad no se ven reflejadas en un número de empresas operantes significativo. Es decir, está por debajo de su potencial. Sin embargo, las Rías Baixas tienen una explotación acuícola acorde con los resultados de los modelos.

En cuanto a los mejillones, se identifica un 31% de área en la Ría de Aveiro, desde la ensenada hasta la mitad de los canales de San Jacinto, Mira, Espinheiro e Ilhavo.

En las Rías Baixas, por su parte, los resultados confirman que son muy buenas para el cultivo de mejillón, aproximadamente el 62% del área total. Las zonas inadecuadas se circunscriben a márgenes, zonas aguas arriba de la Ría de Vigo en la Bahía de San Simón, y la Ría de Arousa.

El estudio ha confirmado que el 85% de las 3 266 bateas de mejillón presentes en las Rías Baixas se concentran en áreas pronosticadas como “muy buenas”; mientras que el 15% restante están en áreas clasificadas como “medianas”.

La herramienta desarrollada, señalan los investigadores, puede ser replicada y adaptada en futuros estudios de estuarios, lagunas o bahías semicerradas. Como herramienta, debe considerarse útil para la planificación y gestión costera y de apoyo a la toma de decisiones. No como una respuesta definitiva a la problemática de la ubicación de la acuicultura o las especies óptimas.