VITAMINAS

El salmón sintetiza vitamina D3 con la luz solar y obliga a revisar la estrategia nutricional en RAS

Stavanger, Noruega, 5/03/2026 | Este escenario plantea dos posibles líneas de actuación según se trate de peces criados en mar abierto y peces criados bajo techo

Salmón sobre repisa

Investigadores noruegos liderados por científicos vinculados a la industria del pienso y la acuicultura, entre ellos la compañía Skretting, han presentado un cambio de paradigma en la nutrición de los peces, específicamente del salmón Atlántico (Salmo salar), al cuestionar una premisa ampliamente aceptada que asumía que los peces no sintetizan vitamina D y que su contenido en tejidos debe proceder del fitoplancton o exclusivamente a través de la alimentación.

El estudio, que aporta evidencia científica de campo, sugiere que la síntesis cutánea inducida por la luz solar puede ser la principal fuente de vitamina D en condiciones de cultivo en granjas en mar abierto.

Este descubrimiento, realizado en un trabajo que involucró a 15 granjas noruegas, permitió observar diferencias muy marcadas entre peces criados bajo techo y aquellos mantenidos en jaulas marinas.

Los resultados, publicados en Aquaculture Nutrition, mostraron diferencias de hasta diez veces en los niveles de vitamina D3 plasmática entre peces criados en sistemas indoor y los cultivados en mar abierto.

Cuando los peces fueron transferidos desde criaderos bajo techo a granjas en el mar, los niveles de vitamina D3 aumentaron de forma significativa en pocas semanas, confirmando que el cambio ambiental tenía un efecto directo sobre su estatus vitamínico.

Además, el seguimiento longitudinal evidenció un patrón estacional claro: los niveles descendían en invierno y aumentaban en primavera y verano, en paralelo con el fotoperiodo.

Más allá del hallazgo metabólico, el estudio plantea implicaciones productivas relevantes. La vitamina D está vinculada a la integridad de las barreras epiteliales y a la regulación inmunitaria.

Los autores sugieren que niveles bajos en sistemas bajo techo o durante el invierno podrían estar relacionados con una mayor vulnerabilidad cutánea en la fase post-smolt y con patologías asociadas a bacterias como Tenacibaculum spp..

En el caso de salmones cultivados íntegramente bajo techo, las implicaciones podrían extenderse también a la calidad nutricional del filete, que previsiblemente presentaría niveles inferiores de vitamina D respecto a aquellos peces criados en granjas de mar abierto.

Este escenario plantea dos posibles líneas de actuación para el sector: por una parte, ajustar los niveles de vitamina D en el pienso en sistemas con baja exposición lumínica; por otra, evaluar el uso de iluminación UV controlada en instalaciones bajo techo como herramienta para mantener un estatus vitamínico comparable al de los sistemas en mar abierto.

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