PROYECTOS

El sector español de dorada tiene en su mano poder ser más competitivo si se toma en serio lo avanzado en genética

La tercera generación de reproductores de dorada ya crece entre el 30% y el 40% más y es más resistente a fotobacteriosis

El Puerto de Santa María 17/12/2020 - En los últimos años la producción española de dorada (Sparus aurata) ha ido descendiendo paulatinamente hasta situarse a niveles muy por debajo de su potencial productivo. Recuperar el liderazgo como país productor de dorada pasa por implementar y estructurar un núcleo de selección de referencia para su transferencia al sector. Algo que a día de hoy es posible gracias a los 10 años de trabajo de los expertos para mejorar la especie.

Manuel Manchado, genetista e investigador del proyecto BioBream (2019-2021) explicó en la jornada de difusión de proyectos de innovación acuícola del IFAPA, que es posible recuperar ese liderazgo. Después de dos generaciones, señaló Manchado, ya se observa un progreso genético de entre 15 y 19 por ciento, y en la tercera generación que ya se está seleccionando la mejora en crecimiento estimados podrá situarse entre el 30 y el 40 por ciento superior respecto a la población de referencia. Cada generación, explicó el experto, mejora un 10 por ciento respecto a la anterior y se observa un mayor grado de domesticación de la especie.

Además, se ha observado una correlación genética positiva entre los peces que crecen mas con una mayor resistencia a la fotobacteriosis, una enfermedad producida por Photobacterium damselae spp. piscicida. Quiere decir que, además de las mejoras productivas que permiten acortar los tiempos de producción, se puede conseguir peces mas resistentes.

Todo ello, resultados que han adelantado y que se establecerán al final del proyecto BioBream sobre el estudio genético y control sanitario de un núcleo de selección de dorada para transferencia de tecnología al sector acuícola andaluz.

La resistencia a enfermedades, como explicó Manchado, es un aspecto muy interesante ya que es acumulativo y permite heredar esta característica a las siguientes generaciones. Además, es complementario a otras estrategias que se apliquen en un criadero como la profilaxis o la vacunación.

Los planes de mejora, además, se pueden adaptar a los sistemas de producción tradicional en estero, aportando soluciones específicas.

A nivel de sector representa una ventaja competitiva respecto a los que no apliquen estos modelos de mejora teniendo en cuenta que cada generación de reproductores necesita un mínimo de tres años para poder avanzar.