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¡En invierno, su dorada merece DORIN!

La solución ideal para proteger la dorada cuando la temperatura comienza a bajar de los 15 ºC en invierno

El síndrome de invierno es una patología que afecta a la dorada cuando la temperatura del agua desciende por debajo de los 15º C y que está clasificada como una enfermedad hepática multifactorial en la que intervienen alteraciones metabólicas, deficiencias nutricionales debidas a la ingesta de alimento residual, estrés, inmunosupresión y susceptibilidad a patógenos oportunistas.

Para prevenir posibles problemas originados del descenso de la temperatura, en 2013 Aquasoja lanzó al mercado DORIN, un alimento funcional especialmente diseñado para esta época del año, con baja densidad energética (16%) en el que los lípidos están basados en un 100 por ciento en aceite de pescado. El objetivo principal es, por tanto, mejorar el metabolismo hepático de la dorada evitando los problemas fisiológicos provocados por los choques térmicos.

AQUASOJA sugiere comenzar a alimentar la dorada con DORIN cuando la temperatura del agua descienda de 14-15 º C y durante toda la temporada de invierno hasta que la temperatura del agua vuelva a subir a 17-18 º C. Con el hígado y el tracto gastrointestinal en buenas condiciones, también puede esperar una mejor recuperación de los peces cuando los niveles de ingesta comiencen a aumentar en la temporada de primavera.

Incluso después de los meses fríos, al comienzo de la primavera, la dorada sufre un choque térmico y no puede alimentarse adecuadamente, perdiendo peso y finalmente muriendo, provocando pérdidas económicas para los piscicultores.

¿Qué hace que DORIN sea el alimento adecuado para la dorada durante el invierno?

• Es una solución de baja densidad energética (16% de grasa, 100% de aceite de pescado);

• Contiene altos niveles de harina de pescado;

• Incluye hepatoprotectores que protegen el hígado de pescado ayudando en el metabolismo de las grasas durante y después de los meses de invierno.

DORIN evita así la pérdida de peso o incluso la mortalidad de la dorada en invierno y ayuda a este pez a recuperarse mejor cuando las temperaturas vuelven a subir y la ingesta de pienso comienza a aumentar.

Para evitar grandes pérdidas económicas por esta patología y trabajar hacia una producción de pescado más rentable, ¡alimente la dorada con DORIN el próximo invierno!