PRODUCCIÓN

¿Es rentable la acuicultura ecológica? Depende de la especie, el país productor y el mercado de destino

En general, es muy difícil abrirse hueco en el mercado de productos ecológicos debido a las barreras económicas

Aunque la acuicultura ecológica ha venido creciendo en los últimos años, su participación del mercado global no alcanza el 0,5% del total acuícola mundial. Una cifra que se antoja demasiado pequeña para asumir los riesgos que representa cambiar una granja de producción convencional a ecológica. Entre otras cuestiones porque, como apuntan los expertos, los beneficios “no siempre están garantizados” y dependen en gran medida de la especie en cuestión, el país donde se produzcan y el mercado de destino.

Tras varios retrasos, con pandemia de por medio, todo hace indicar que el próximo 1 de enero de 2022 entrará en vigor el reglamento para la producción ecológica aprobado en 2018 (RUE 2018/848), un documento base que se irá complementando con actos secundarios, algunos de los cuales ya se han ido publicando por la Comisión.

Ante este panorama incierto, donde la rentabilidad no siempre está clara, las granjas más establecidas son las que pueden, llegado el momento, tener una mejor oportunidad en este negocio siendo, las especies salmónidas como la trucha arcoíris y el salmón Atlántico, las mejor posicionadas por condiciones del mercado.

El pequeño volumen de producción es una de las mayores barreras

El contexto económico de la acuicultura ecológica fue discutido el pasado año en el Organic World Congress, llegándose a la conclusión de que el pequeño tamaño del sector ecológico es uno de los mayores obstáculos para los operadores. Éstos deben enfrentarse a una baja economía de escala, disponibilidad limitada y altos precios de los insumos necesarios para que el negocio funcione. Otras limitaciones están relacionadas con el procesado de los productos y los altos costes de distribución.

Tres son los temas clave que condicionarán el crecimiento del sector de la acuicultura ecológica en los próximos años: mejora en la investigación, particularmente en el campo de los piensos; mejora de la competitividad de la piscicultura ecológica; y mejoras en las acciones de marketing, a través de promociones, envasado, mayor gama de productos, o disponibilidad, entre otras.

Los consumidores deberán ser formados para tener conocimiento de las diferencias entre productos ecológicos y convencionales.

Además de estos aspectos, los expertos consideran “esencial” una simplificación del marco regulatorio a nivel mundial para reducir los obstáculos para la adopción de prácticas ecológicas y para reducir las barreras en el comercio internacional de estos productos.