MEDIO AMBIENTE

¿Está la acuicultura del caballito de mar en disposición de salvarlo de la sobreexplotación?

La medicina tradicional asiática, la captura incidental y la pérdida de hábitats son las principales causas de su declive.

Las poblaciones de caballito de mar (Hipppocampus spp) están en declive en el mundo como consecuencia esencialmente de la sobreexplotación para su uso en la medicina tradicional asiática, la captura incidental y la pérdida de hábitats.

La acuicultura se propone como alternativa sostenible ante esta amenaza. Sin embargo, no todas las especies se pueden producir de manera controlada. Actualmente hay 13 especies de cultivo comercial, o en un estado de domesticación muy avanzado, de las cuales, las especies más populares son: el H. barbouri, H. kuda. Por detrás están H. reidi y H. erectus

Entre los principales retos para hacer sostenible su acuicultura está la viabilidad económica ya que las especies de cultivo compiten con las silvestres en los mercados. La mayor parte de los caballitos de mar la cultivan pequeños productores, existiendo un limitado número de productores a gran escala, por falta de esa viabilidad económica.

La pequeña escala de las empresas es justamente un escollo, ya que la inversión en los terrenos e instalaciones, no se rentabilizan en tiempo suficiente. Los equipos no suelen contar con un departamento comercial potente, lo que también dificulta alcanzar la rentabilidad. En general, las instalaciones ocupan una superficie de 200 m2 y 40 000 litros en intensivo.

Esta falta de grandes productores de caballitos de mar hace que no se consiga reducir la sobrepesca para consumo en medicina tradicional. La mayor parte de la producción se destina para su venta en vivo para acuarios.

No obstante, la medicina tradicional es un gran atractivo para que se dediquen más esfuerzos al cultivo a gran escala. Según datos del año 2000, en el mundo se destinan 20 millones de caballitos de mar de 20 especies distintas a la medicina tradicional de 20 países asiáticos.

En Europa, el principal problema para hacer viable la producción en acuicultura está en la competencia de precios de los cultivados en países terceros o sus equivalentes silvestres, por delante de los costes de producción o las enfermedades.

Para los acuaristas, un caballito de mar nacido en cautividad es mayor garantía de esperanza de vida por su mayor capacidad de adaptación, lo que se puede convertir en un reclamo comercial. Son más resistentes a enfermedades relacionadas con el estrés y su adaptabilidad a los piensos es mayor. Además, a partir de la selección genética tradicional, los productores han conseguido cultivar peces con colores y tamaños diseñados para las preferencias de los compradores.

Las prioridades de investigación apuntan a áreas como el tratamiento de las enfermedades y el bienestar de los peces; los requerimientos nutricionales y la elaboración de piensos; y la mejora genética para mejorar la domesticación hacia caracteres deseados por los consumidores y la resistencia.

Aunque por el momento la acuicultura de caballitos de mar no ha alcanzado la madurez comercial, se están produciendo alentadores avances técnicos para pensar que un día los ejemplares producidos en cautividad podrán competir en ventaja con sus parientes silvestres para que deje de peligrar su supervivencia.