INVESTIGACIÓN

Estos son los puntos clave para hacer de la seriola una especie comercial

Esta especie destaca por su sabrosa carne marina y alta aceptabilidad en los mercados de todo el mundo, especialmente en Japón, donde se consume por su calidad 'sashimi'

La acuicultura mediterránea sigue en su búsqueda de la especie maravilla que consiga asemejar el éxito que el salmón Atlántico ha tenido para los productores noruegos y chilenos.

Una de las candidatas es el medregal, también llamado pez limón, Seriola dumerili. Un pez carnívoro de rápido crecimiento, capaz de alcanzar los 6 kilogramos de peso en 2,5 años que, una vez superadas las difíciles etapas tempranas de desarrollo, muestra una alta adaptación a la cautividad.

Esta especie destaca por su sabrosa carne marina y alta aceptabilidad en los mercados de todo el mundo, especialmente en Japón, donde se consume por su calidad 'sashimi'.

La seriola no es una especie nueva. En la década de los ochenta del siglo pasado se intentó domesticar. Los trabajos se abandonaron por los problemas de parásitos ectodérmicos que hacían inviable su producción a escala comercial en granjas en mar abierto, y que, a día de hoy, todavía están presentes, especialmente en el Mediterráneo.

La búsqueda de la diversificación acuícola hace mirar al potencial de esta especie

El alineamiento entre inversores, ciencia y tecnología parecen estar brindando una nueva oportunidad a la seriola. Por el momento, las cifras de producción comercial en España son modestas. En 2020 se han conseguido cultivar 48 toneladas, una cantidad que se antoja “simbólica” y que es demostrativo de que queda mucho trabajo por delante.

Uno de los aspectos en los que se está poniendo más énfasis es en alcanzar paquetes tecnológicos de reproducción estable y continua de la especie. Los ejemplares utilizados como reproductores todavía presentan muchas disfunciones reproductivas en ambos sexos, siendo más pronunciadas en los machos nacidos en cautividad que presentan una calidad del esperma notáblemente inferior a los silvestres. Este problema de calidad, como con otras especies, se suele tratar con la hormona liberadora de gonadotropina y la gonadotropina coriónica humana, y es el método más eficaz para obtener puestas.

Mantener los reproductores en los viveros de granjas de mar abierto durante todo el año, es hasta ahora, el método que mejor funciona para la maduración de la especie. Los peces son matenidos en estos viveros hasta que completan su gametogénesis para, posteriormente, moverlos a los tanques del centro de reproducción en tierra donde se someten a la inducción hormonal.

Todavía no se conoce con seguridad cuál tiene que ser el tamaño del tanque de reproductores para que este proceso se lleve a cabo en instalaciones bajo techo. Con el fin de reducir esta dependencia de la industria a la inducción al desove, se está trabajando en el diámetro óptimo para conseguir que los machos sean completamente espermáticos y las hembras vitelogénicas y, de esta manera, se alcance la tan perseguida reproducción de manera espontánea, que suele tener mayor calidad.

Otro de los desafíos de esta especie es poder reducir la incidencia de las deformidades esqueléticas que se generan durante la fase larvaria y que restan valor al producto final. Falta conocer con mayor profundidad los requerimientos nutricionales de la especie, especialmente en lo que respecta a macronutrientes, vitaminas, ácidos grasos esenciales y minerales.

Paulo Gavaia, del Centro de Ciencias Marinas de la Universidad del Algarve, en Portugal, ha abordado esta problemática en un trabajo que fue presentado en la Conferencia Europea de Acuicultura de Madeira (AE21MAD). En su estudio, se evidenció la importancia de equilibrar los niveles de Omega-3 DHA y EPA para reducir la incidencia de las anomalías esqueléticas, particularmente en la cabeza. También se observó que parte de estas deformidades se pueden reducir con una zootecnia adecuada. Se ha visto que las larvas de seriola tienen fototaxis positiva que los lleva a chocar contra las paredes blancas del tanque. Simplemente cambiando el color de éstos se reduciría de manera importante la incidencia.

La calidad e importancia de los resultados hicieron que su trabajo fuera merecedor del premio a la mejor sesión oral. 

La temperatura parece ser clave también para alcanzar niveles de rendimiento productivo óptimos. Muchas especies de peces, como es sabido, son poiquilotermos, es decir, carecen de mecanismos internos reguladores de la temperatura del cuerpo. La mejor eficiencia en la digestión permite a la especie alcanzar un nivel de engorde y crecimiento óptimos a 26ºC, con increibles conversiones de alimento de 1.

En el mar alcanzar esta temperatura durante todo el ciclo de cultivo no es posible, por lo que se piensa que es una especie ideal para su cultivo en Sistemas de Recirculación en Acuicultura (RAS, por sus siglas en inglés) donde este factor se puede modular.

Por eso, y aunque se trata de una especie de gran interés en los mercados internacionales, es muy importante seguir desarrollando proyectos que mejoren el conocimiento tecnocientífico que se tiene de la especie.