La Comisión Europea activará este 16 de abril el artículo 26.2 del Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA), habilitando a los Estados miembros a conceder ayudas extraordinarias al sector ante el impacto económico del conflicto en Oriente Medio.
La decisión, que debe ser validada por el Colegio de Comisarios, se basa en la constatación de una “interrupción repentina del funcionamiento normal de los mercados”, condición que permite activar este mecanismo de crisis.
Según explicó la jefa de unidad adjunta de la DG MARE, Dovilė Vaigauskaitė, el instrumento permitirá compensar tanto el lucro cesante como los costes adicionales soportados por las empresas, así como activar ayudas al almacenamiento para las organizaciones de productores.
En acuicultura, el impacto será especialmente relevante en sistemas intensivos, donde el coste energético —asociado a bombeo, aireación o recirculación (RAS)— representa una parte estructural del coste de producción. A ello se suman tensiones en logística e insumos derivadas de la actual inestabilidad geopolítica.
No obstante, la llegada efectiva de las ayudas dependerá de cómo cada Estado miembro implemente el mecanismo, defina los criterios de acceso y priorice sectores, lo que podría retrasar su aplicación práctica.
En paralelo, la Comisión ha lanzado una consulta pública para establecer un nuevo marco temporal de ayudas de Estado dirigido a los sectores más afectados, cuya aprobación está prevista antes de finales de abril.

