INNOVACIÓN

FAO y Emiratos Árabes Unidos quieren convertir la piscicultura en un ejemplo de éxito en Oriente

Las innovaciones pasan por sistemas integrados de acuicultura, acuaponía o RAS con especial atención a las necesidades particulares de escasez de agua

EAU 4/02/2021 - La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) está colaborando con el Gobierno de Emiratos Árabes Unidos en un centro mundial de tecnología e innovación agrícola, en el que la piscicultura se puede convertir en un gran ejemplo que se está aplicando con éxito.

El objetivo es el de lograr que la acuicultura sea energéticamente más eficiente y económicamente viable para satisfacer las demandas de alimentos de una población que se encuentra entre los mayores consumidores de pescado de la Península Arábiga.

A medida que ha ido aumentando la demanda de los consumidores, las poblaciones de peces han ido disminuyendo.

Aunque el país importa el 90 por ciento de los alimentos que consume, cada vez son más los consumidores que apuestan por las fuentes locales, lo que hace que la acuicultura sea una alternativa potencial.

Con el apoyo técnico de la FAO, el país está invirtiendo en tecnologías modernas para crear una producción sostenible y rentable de acuicultura que permita mantener el suministro nacional de pescado, mejore su seguridad alimentaria y transforme su sistema alimentario.

Lionel Dabbadie, oficial superior de pesca y acuicultura de la FAO ha indicado que ya se han realizado progresos asombrosos. “Estamos en los inicios, trabajando con pioneros”, señaló Dabbadie, quien tiene acumulados casi 30 años de experiencia como científico y experto en acuicultura en países tan diversos como el Brasil, Filipinas, Madagascar y Tailandia.

Según las estimaciones de la FAO, la disponibilidad de agua dulce en el Cercano Oriente y África del Norte ha disminuido en dos terceras partes en los últimos 40 años, y se prevé que disminuirá otro 50 % para 2050. Sin embargo, los expertos han encontrado maneras de usar agua salada del desierto o agua salobre para la piscicultura.

Se han desarrollado innovaciones como los sistemas integrados de acuicultura, la acuaponía o los sistemas de recirculación acuícola, en los que el agua puede reciclarse o reutilizarse, prestando una especial atención a las necesidades particulares de escasez de agua de los países áridos. Los sistemas de recirculación no solo conservan una preciada agua dulce, sino que crean unas condiciones ideales para los peces, incluso en duras condiciones desérticas.

En explotaciones piscícolas como la Emirate Fish Farm en Al Wathba, a 40 kilómetros de la capital de los Emiratos Árabes Unidos, Abu Dabi, el personal utiliza la tecnología informática más novedosa para hacer un seguimiento de la temperatura, la calidad y los niveles de oxígeno del agua las 24 horas del día.

El sistema de alerta por sensores indica inmediatamente si hay alguna variación que pueda amenazar la supervivencia de los peces. Cualquier interrupción en el suministro de energía podría ser fatal.

La acuicultura es una prioridad para el Gobierno de los Emiratos Árabes Unidos, que la ha catalogado como componente fundamental de su Estrategia nacional de seguridad alimentaria. Esta incluye iniciativas que promueven prácticas agrícolas resilientes para aumentar la productividad, ayudando al mismo tiempo a mantener los ecosistemas. El Gobierno está decidido a mejorar la producción local mediante el uso de modernas tecnologías, así como a desarrollar asociaciones internacionales para diversificar las fuentes de abastecimiento de alimentos.

En el Centro de Investigación Marina Sheikh Khalifa, en Umm Al Quwain, se ha creado un Parque de Innovación Marina en el marco de los planes de los Emiratos Árabes Unidos por promover su innovación tecnológica en el ámbito de la biociencia y su investigación en ciencias marinas.

Hoy en día, en las explotaciones privadas se producen de forma ecológica entre 500 y 1.000 toneladas de salmón del Atlántico, mero, lubina, jurel o caviar en varias instalaciones diferentes en todo el país. Dabbadie dice que el reto al que se enfrentan es mejorar la tecnología y reducir los costos de producción.

“Si son capaces de crear economías de escala, podrían elevar la producción a 30.000 toneladas para 2030”, dice Dabbadie. “Si lo consiguen, será más rentable.”

También se podría desarrollar el sector integrando la producción de energía solar, en la que los Emiratos Árabes Unidos son pioneros, con innovaciones en acuicultura y otros sectores, por ejemplo la cría selectiva; y es aquí donde la FAO desempeña un papel activo.

En un país que se esfuerza por lograr una sociedad neutra en relación con las emisiones de carbono, basada en la energía renovable, estas instalaciones pueden proporcionar oportunidades de empleo para los jóvenes y garantizar un suministro constante de pescado para los consumidores locales en el futuro.

“La agricultura técnica requiere un alto nivel de competencias técnicas. Debemos invertir en la formación de las generaciones jóvenes y ese es uno de los objetivos del Gobierno”, dice Fatema Al Mulla, Analista principal de investigación de la Oficina de Seguridad Alimentaria e Hídrica de los Emiratos Árabes Unidos.

La FAO se ha comprometido a transformar la agricultura, la silvicultura y la pesca, con la intención de eliminar el hambre, la malnutrición y la inseguridad alimentaria en el marco de la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Mediante el desarrollo de su sistema agroalimentario azul, los Emiratos Árabes Unidos tienen el potencial no solo de satisfacer las necesidades de su propia sociedad, sino de compartir sus conocimientos y experiencia con las nuevas generaciones de otros lugares.