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Grupo empresarial Jerónimo Martins: Doradas y lubinas de la granja a la mesa del consumidor portugués

El grupo Jerónimo Martins es propietario de la cadena de supermercados Pingo Doce. La ambición es alcanzar  5 000 toneladas de producción en 2024 gracias a nuevas inversiones

Producción local de pescado sostenible y frescura imbatible. Así presenta Pingo Doce a los consumidores sus doradas y lubinas de granjas propias. Esta cadena de supermercados portuguesa, propiedad del grupo empresarial Jerónimo Martins, son un ejemplo de cómo, a través de la integración vertical, se puede llevar pescado de la granja a la mesa de los consumidores.

El objetivo, como explicó Pedro Encarnação, director de acuicultura de Jerónimo Martins, durante su participación en la Conferencia Europea de Acuicultura de Madeira (#AE21MAD), es “aportar valor al negocio de la distribución”, asegurándose a la vez el suministro propio de productos estratégicos en las pescaderías con las doradas y lubinas que producen.

Actualmente, como comentó a misPeces Encarnação, la empresa cuenta con una producción propia de 1 500 toneladas de dorada y lubina, siendo uno de los mayores productores de pescado de acuicultura de Portugal. Esta producción se destina exclusivamente a abastecer sus más de 400 supermercados repartidos por el país. Parte de las ventas también las realiza con pescado traído de España, específicamente de Culmar, gracias a un acuerdo comercial que garantiza el suministro en cuestión de horas.

Los planes de Jerónimo Martins van más allá y en 2024 esperan alcanzar un volumen de producción de 5 000 toneladas de doradas y lubinas. Para alcanzar este objetivo cuentan con una producción actual de 500 toneladas anuales de lubinas en Seaculture, en Sines, en Alentejo; y las 900 toneladas de doradas en Marismar, en Madeira, con planes de expandirlas hasta las 2 000 toneladas anuales.

Completan este objetivo, los proyectos para producir 1 000 toneladas en Marruecos; y otras 1 500 toneladas en mar abierto en Algarve. En el medio plazo los objetivos son más ambiciosos y esperan alcanzar las 10 000 toneladas de dorada y lubina.

La acuicultura, señaló Encarnação, es la forma en la que el grupo empresarial Jerónimo Martins entiende el pescado que debe llevar a la casa de los portugueses. Nuestra estrategia de ser productores y detallistas, indicó el ejecutivo, nos garantiza “responder al consumidor con un producto fresco y de cercanía”. Los resultados nos demuestran que la frescura puede ser un plus para el consumidor, siempre que garanticemos un precio razonable.

Otros planes de la Jerónimo Martins pasan por producir corvina, aunque antes, deben encontrar la ubicación que se adapte a las condiciones de la especie. Por el momento, señaló Encarnação, la corvina viene de España. En Portugal no es factible hacerla en granjas en mar abierto por un tema relacionado con la temperatura del agua en invierno, por lo que no descartan hacerlo en Marruecos.

En Pingo Doce también están comprometidos con la divulgación e información al consumidor sobre las ventajas de consumir pescado de acuicultura, entre otras cuestiones por sus valores nutricionales.