DIVULGACIÓN

Hay que repensar qué acuicultura permitirá reducir el hambre y la desnutrición en el mundo

A medida que la demanda acuícola aumenta la selección de materias primas y especies se hace más necesaria

La acuicultura está llamada tener un papel determinante en la seguridad alimentaria a escala global, principalmente en países con ingresos bajo y medios. Pero, como ya se ha visto en otras ganaderías, el ritmo de crecimiento actual debe alcanzarse bajo estrictos estándares de sostenibilidad para que solucione el problema del hambre o la desnutrición sin generar otros de tipo ambiental.

Para ello, será importante una selección de materias primas y especies que sean resilientes a los efectos del cambio climático.

Aunque la huella de la ganadería acuícola es mas baja que la terrestre, todavía hay margen de mejora, sobre todo, en lo que respecta en la acuicultura alimentada, que hace uso de piensos y combustibles, principales contribuyentes a las emisiones de gases de efecto invernadero.

Es importante trabajar en el reemplazo de la harina y aceite de pescado de origen extractivo por alternativas renovables y más eficientes.

En el ámbito académico se está proponiendo en los últimos años que en los esquemas de certificación de la acuicultura se introduzcan sistemas de puntuación sobre las materias primas empleadas que tengan en cuenta los beneficios nutricionales y los impactos ambientales.

Otras estrategias para mejorar la sostenibilidad de la acuicultura incluyen el policultivo de plantas y animales acuáticos, un mejor aprovechamiento de los subproductos pesqueros y la reducción de desechos de la actividad acuícola para alimentar a otras especies vegetales o filtradoras.

Así, por ejemplo, es importante seguir aumentando la producción de algas y microalgas, o de moluscos bivalvos como mejillones, almejas y vieiras.

Por último, es importante integrar cualquier política pública que integre los avances tecnocientíficos con los intereses sociales. Es decir, fomentar aquellas tecnologías y avances científicos que permitan aumentar la producción de alimentos y mejorar la seguridad alimentaria en el mundo.