El cultivo multitrófico integrado (IMTA) lleva años presentándose como una de las soluciones más prometedoras para mejorar la sostenibilidad de la acuicultura comercial. La premisa es tan elegante como sencilla: aprovechar los nutrientes no aprovechados y emisiones metabólicas de los peces para alimentar otras especies de niveles tróficos inferiores, como las algas, cerrando así el ciclo y mejorando la circularidad
Sin embargo, demostrar fehacientemente y científicamente que este proceso ocurre en condiciones comerciales de mar abierto, donde las corrientes y la dispersión son constantes, ha sido siempre el gran escollo para su implementación a gran escala.
Un estudio reciente publicado en Scientific Reports aporta una pieza fundamental a este debate técnico. La investigación analiza un caso real en las aguas de Bantry Bay, Irlanda, donde una granja de kelp (Saccharina latissima) se sitúa junto a una de salmón del Atlántico.
Lo que hace único a este análisis es su metodología comparativa: se evaluó el rendimiento del sistema antes y después de que los peces entraran en producción, permitiendo establecer una línea base de control difícil de obtener en otros estudios de campo.
El resultado desde el punto de vista productivo es contundente: cuando hay salmón en los viveros, el kelp crece significativamente más rápido.
Las métricas recogidas muestran que el crecimiento diario en longitud de la lámina del alga pasó de un 2,18% en monocultivo a un 2,99% bajo el efecto del IMTA, lo que supone un incremento de rendimiento superior al 37%.
| Parámetro de Crecimiento | 2023 (Solo Kelp) | 2024 (Kelp + Salmón) | Incremento Relativo |
|---|---|---|---|
| Longitud de lámina (diario) | 2,18% | 2,99% | +37,1% |
| Ancho de lámina (diario) | 1,02% | 1,66% | +62,7% |
| Peso húmedo (Biomasa diaria) | 2,23% | 3,59% | +60,9% |
| Fuente: Elaboración propia basada en Krupandan et al. (2026), Scientific Reports. | |||
Este aumento de biomasa no es solo una cuestión de tamaño; las algas presentaron mayores tasas de crecimiento en anchura y un contenido de nitrógeno en tejido más elevado.
Para el sector, esto refuerza la intuición de largo recorrido de que los sistemas integrados generan sinergias reales que permiten transformar lo que tradicionalmente se consideraba un residuo nitrogenado en un recurso comercial de alto valor.
Un estudio disruptivo que rastrea el origen exacto con análisis de isótopos estables
El valor disruptivo del estudio radica en su intento de rastrear el origen exacto de ese crecimiento adicional mediante el análisis de isótopos estables.
Esta herramienta permite identificar la "firma" del nitrógeno en los tejidos del kelp y compararla con la del pienso y las deyecciones de los peces.
Los modelos indican que la firma isotópica de las algas cambia drásticamente cuando la granja de salmón está activa, mostrando una clara influencia de los nutrientes derivados del alimento para peces.
De hecho, los datos revelan que la conectividad es tan estrecha que, en el momento en que cesa la alimentación por la cosecha de los salmones, la firma de nitrógeno del kelp vuelve rápidamente a sus niveles naturales de base.
Sin embargo, a pesar de la consistencia de estas señales, el estudio introduce un matiz de prudencia técnica que el sector debe considerar. Aunque la conectividad nutricional es evidente, su cuantificación exacta sigue siendo imprecisa debido al solapamiento de fuentes de nitrógeno ambiental y a la alta incertidumbre de los modelos de transformación química en el medio marino.
No es posible determinar todavía con absoluta precisión qué porcentaje exacto de cada gramo de alga proviene directamente de cada kilo de salmón producido.
El siguiente desafío es cuantificar el rendimiento del IMTA
Esta falta de métricas milimétricas representa un desafío estratégico para la industria. El IMTA necesita demostrar no solo que funciona visualmente, sino cómo lo hace y en qué escala cuantificable.
Sin esa precisión técnica, resulta complejo integrar estos sistemas en los marcos regulatorios actuales, justificar fehacientemente los beneficios ambientales ante la administración o desarrollar modelos de negocio robustos basados en servicios ecosistémicos o créditos de nitrógeno.
A pesar de estas limitaciones, el mensaje de fondo para la acuicultura europea es de optimismo fundado. Este estudio representa uno de los ejemplos más cercanos a la realidad operativa del sector donde se observa una interacción positiva y medible entre peces y macroalgas en mar abierto.
Después de este estudio se afianza la idea de que el IMTA ya no es solo una hipótesis académica atractiva, sino que empieza a consolidarse como una realidad operativa viable.
El siguiente paso crítico será convertir esta evidencia biológica en estándares científicos y regulatorios que permitan escalar el modelo con total respaldo económico y administrativo.
Porque en la acuicultura de precisión, no basta con que un sistema funcione; es imperativo poder demostrarlo con datos indiscutibles.
Referencia:
Krupandan, A., Falconer, L., Maguire, J. et al. Stable isotope analysis suggests nutrient connectivity between salmon and kelp within a commercial scale open coast integrated multi-trophic aquaculture system. Sci Rep (2026). https://doi.org/10.1038/s41598-026-45539-5

