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La Comisión Europea seguirá sometiendo a la trucha arcoíris turca a aranceles por competencia desleal

Desde APROMAR denuncian que estas producciones reciben fuertes subsidios irregulares desde el Gobierno turco que ponen en peligro la supervivencia de las granjas europeas

La Asociación Empresarial de Acuicultura de España (APROMAR) ha mostrado su satisfacción por el mantenimiento por parte de la Comisión Europea de las medidas antisubvención sobre las importaciones de trucha arcoíris originarias de Turquía para los próximos seis años, revisables en tres años.

APROMAR, junto con otras asociaciones de productores europeos, iniciaron en 2014 una denuncia ante la Unión Europea por el perjuicio que causaban a las empresas comunitarias los subsidios recibidos por las empresas turcas por parte de su gobierno. Fruto de esta denuncia, en 2015 la Comisión Europea decidió gravar con unos aranceles las importaciones de trucha arcoíris de menos de 1,2 kg procedente de este país en los formatos fresca, refrigerada, congelada o ahumada. Estos aranceles quedaron fijados entre el 1,5% y el 9,5% del valor de importación, dependiendo de la empresa turca exportadora.

La producción excedentaria turca podría copar el 70% del mercado comunitario, poniendo en grave riesgo a las empresas europeas

Esta nueva decisión de la Comisión Europea se adopta después de que tanto APROMAR como sus socios comunitarios formularon en 2019 una revisión de mantenimiento de los aranceles. La Comisión realizó durante 2019 una exhaustiva investigación y encontró que se mantiene "el riesgo de serio perjuicio a los productores de trucha arcoíris europeos por las importaciones de este pescado desde Turquía”.

Ayer, 14 de abril, la Comisión ha comunicado una reconsideración de los aranceles a dos empresas exportadoras turcas concretas por un defecto de forma y ha vuelto a confirmar que la situación de subsidios irregulares existe y que, por tanto, “los aranceles debían mantenerse”.

APROMAR seguirá desplegando acciones legales y las políticas que sean necesarias para que las empresas españolas puedan competir en igualdad de condiciones

La trucha arcoíris turca podría colapsar el mercado comunitario

Turquía con una producción de trucha arcoíris de 95.000 toneladas al año presenta unos volúmenes de producción excedentarios dado el bajo nivel de consumo de este producto en el país, encontrando en los mercados de la Unión Europea una excelente oportunidad para colocarlos.

Según cálculos que maneja APROMAR en base a datos de la Comisión Europea, la capacidad excedentaria de trucha turca en base a los subsidios que recibe se encuentra próxima a las 100.000 toneladas anuales. Esto representa una cantidad muy significativa ya que supone el 70% del consumo total de trucha arcoíris en la Unión Europea. Si este pescado entrara en el mercado comunitario sustancialmente subcotizado por las subvenciones que recibe tendría un impacto adverso en el sector acuícola europeo, incluida España donde la truchicultura representa 16.100 toneladas anuales en volumen y el mantenimiento del empleo en numerosos pueblos y zonas rurales.

APROMAR advierte que plantará batalla por defender no solo los intereses de los productores de trucha arcoíris, también los de dorada, lubina y corvina

El mercado europeo, como señalan desde APROMAR “es de lejos” el más importante para los productores turcos y representa el 55% del total de envíos. Las exportaciones a la Unión Europea son un 59% más altas que las que se realizan al segundo mayor destino, Rusia, y que representa el 33% de sus envíos. Ambos mercados representan el 85% de todas las exportaciones turcas de trucha arcoíris.

A pesar de las medidas adoptadas desde la Unión Europea, la cuota de mercado de la trucha turca es cercana al 14%, y algunos años del 17%. Esto es posible por los precios subcotizados significativamente menores a los costes de producir este pescado en la Unión Europea.

APROMAR advierte que “seguirá desplegando acciones legales y las políticas que sean necesarias” para que las empresas españolas puedan competir en igualdad de condiciones frente a las procedentes “deslealmente” de Turquía y de cualquier otro origen.

Esta posición no solo será mantenida para la trucha arcoíris, “sino también para otras especies de acuicultura en las que la importación es relevante, como lubina, dorada o corvina”, señalan.