La Inteligencia Artificial (IA) podría reducir los costes operativos del cultivo de microalgas entre un 12% y un 40%, marcando un posible punto de inflexión para la viabilidad comercial de la biomasa microalgal, los biocombustibles y otros compuestos de alto valor.
La integración de tecnologías de IA e Internet de las Cosas (IoT) está transformando la economía de la producción de microalgas. Al automatizar la regulación de la luz, la temperatura, el pH, el oxígeno disuelto y el suministro de nutrientes, los sistemas inteligentes pueden mantener condiciones óptimas de cultivo las 24 horas del día, minimizando el desperdicio y evitando pérdidas costosas de producción.
Las explotaciones tradicionales de microalgas dependen de mediciones manuales periódicas, un seguimiento intensivo y ajustes reactivos. En cambio, los sistemas asistidos por IA analizan de forma continua los datos de los sensores, predicen cambios en la dinámica de crecimiento y aplican correcciones proactivas. Esto no solo mejora la productividad, sino que también reduce significativamente el consumo de recursos.
El uso de energía, por ejemplo, puede disminuirse ajustando automáticamente la iluminación artificial y la aireación en función de las necesidades reales de crecimiento. El agua y los nutrientes pueden optimizarse para evitar excesos, mientras que la detección temprana de contaminaciones evita la pérdida de lotes completos. En operaciones a gran escala, estas eficiencias se traducen en importantes ahorros económicos.
Los estudios también señalan que el 82% de los fallos de hardware en sistemas industriales se producen de forma aleatoria y no por un envejecimiento predecible. En este ámbito, el mantenimiento predictivo impulsado por IA puede reducir aún más los tiempos de inactividad y los costes de reparación al detectar anomalías antes de que provoquen averías en los equipos.
Para el sector de las microalgas —históricamente condicionado por márgenes de beneficio estrechos, altos costes energéticos y complejos requisitos de cultivo— este cambio hacia la automatización inteligente podría ser decisivo. Los autores sostienen que la optimización mediante IA podría permitir, por fin, que los biocombustibles y bioproductos derivados de microalgas compitan en precio con las alternativas convencionales.
Más allá del ahorro de costes, los estudios sugieren que los sistemas de cultivo inteligentes también mejoran la sostenibilidad ambiental al reducir el uso de productos químicos y limitar los flujos de residuos. A medida que gobiernos e industrias buscan métodos de producción más limpios y soluciones más eficientes de captura de carbono, las ventajas económicas y ambientales del cultivo de algas apoyado por IA serán cada vez más atractivas.
Con un mercado global de productos basados en microalgas en crecimiento, la capacidad de reducir costes sin sacrificar productividad podría ser el avance que la industria llevaba tiempo esperando.

