La Universitat Politècnica de València (UPV) lidera SwitchFloc, un proyecto europeo que busca acelerar la adopción de la tecnología biofloc en la acuicultura europea y formar a una nueva generación de profesionales especializados en sistemas de producción más sostenibles.
La iniciativa está financiada por el programa Horizonte Europa, dentro de las Marie Skłodowska-Curie Doctoral Networks, y cuenta con un presupuesto superior a 3 millones de euros entre todas las entidades participantes. De esa cantidad, más de 750.000 euros corresponden a la UPV, que actúa como coordinadora del consorcio.
Según explican desde el proyecto, SwitchFloc se centra en el desarrollo y optimización de sistemas de producción basados en Biofloc Technology (BFT), una tecnología que permite transformar los residuos de carbono y nitrógeno generados en los sistemas de cultivo en una fuente adicional de alimento para los organismos acuáticos. Este proceso contribuye a mejorar la calidad del agua, reducir la necesidad de renovarla y aumentar la eficiencia productiva de las instalaciones acuícolas.
Para David Sánchez Peñaranda, profesor e investigador de la UPV y coordinador del proyecto, el impulso de este tipo de tecnologías resulta clave en un contexto en el que la acuicultura ya aporta más de la mitad del pescado que se consume a nivel mundial y en el que la demanda seguirá creciendo en las próximas décadas. En este escenario, añade, avanzar hacia modelos de producción más sostenibles es fundamental tanto para la seguridad alimentaria como para la protección de los ecosistemas donde se desarrolla la actividad.
Aunque la tecnología biofloc está ampliamente implantada en regiones como Latinoamérica y el sudeste asiático, donde se utiliza principalmente en sistemas de producción semiintensivos, su presencia en Europa sigue siendo limitada. De acuerdo con la información facilitada por el proyecto, uno de los principales obstáculos para su expansión en el continente es la escasez de personal cualificado especializado en este tipo de sistemas productivos.
En este contexto, SwitchFloc pretende impulsar su implantación en Europa mediante un programa que combina investigación aplicada, formación avanzada y colaboración con la industria, con el objetivo de optimizar la productividad de los sistemas biofloc dentro de un marco productivo compatible con el bienestar animal.
El proyecto tendrá una duración de cuatro años y centrará buena parte de sus investigaciones en el langostino blanco del Pacífico (Penaeus vannamei), la especie con mayor volumen de producción a nivel mundial. Paralelamente, también se estudiará la posible adaptación de la tecnología biofloc a especies relevantes para la acuicultura europea, como la dorada (Sparus aurata).
Además, el consorcio evaluará la integración de los sistemas biofloc con otros modelos productivos innovadores, entre ellos la acuicultura multitrófica integrada (IMTA-FLOC) y sistemas combinados con hidroponía conocidos como FlocPonics, orientados a mejorar el aprovechamiento de nutrientes y la sostenibilidad global de las explotaciones.
Desde el proyecto señalan que los trabajos de investigación se escalarán progresivamente desde fases experimentales hasta su validación en empresas, lo que permitirá comprobar los resultados en condiciones reales de producción y facilitar la transferencia de conocimiento hacia el sector.
SwitchFloc reúne a instituciones académicas y empresas de siete países, entre ellas la Universidade do Porto (Portugal), la Universitetet i Tromsø – Norges Arktiske Universitet (Noruega), el Alfred Wegener Institute (Alemania) y varias universidades italianas, junto a empresas tecnológicas vinculadas al sector acuícola.

