CAMBIO CLIMÁTICO

La acuicultura mundial de bivalvos elimina 1,29 millones de toneladas de carbono al año, pero el debate científico sigue abierto

Perú, SANIPES, moluscos bivalvos

El debate sobre si los bivalvos son sumideros o fuentes netas de carbono dista mucho de estar cerrado. En los últimos años, estudios con conclusiones opuestas han alimentado una controversia científica que también ha tenido eco en misPeces.

Ahora, un nuevo trabajo publicado en iScience aporta una dimensión diferente: la escala global

El estudio estima que la eliminación neta de carbono asociada a la acuicultura mundial de bivalvos aumentó un 42% entre 2010 y 2022, pasando de 0,91 a 1,29 millones de toneladas de carbono anuales. En paralelo, la producción global creció un 53%, alcanzando los 20,9 millones de toneladas en 2022

Más allá del debate químico sobre la calcificación y los flujos de CO₂, el trabajo introduce una cuestión estratégica: la magnitud del fenómeno ya es comparable, según los autores, a la captura anual generada por cerca de 0,3 millones de hectáreas de forestación

Uno de los elementos más relevantes del estudio es que diferencia claramente entre especies. Las vieiras y las ostras presentan el mayor potencial de eliminación neta por kilogramo producido, mientras que el longueirón aparece como fuente neta de carbono debido a su elevada respiración metabólica

Este matiz introduce una variable productiva que hasta ahora había quedado diluida en el debate general: la estructura de especies cultivadas podría influir en el balance climático agregado del sector.

El propio trabajo reconoce que persisten incertidumbres importantes. La disolución posterior de las conchas, la gestión de residuos, los efectos sobre el fitoplancton o los procesos microbianos en sedimento siguen siendo factores críticos que pueden alterar el balance final

Precisamente ahí reside la clave. La discusión ya no es únicamente bioquímica, sino política y económica. Si la eliminación neta global supera el millón de toneladas anuales y puede valorarse en cientos de millones de dólares en mercados de carbono, la pregunta pasa a ser regulatoria:

¿Debe la acuicultura de bivalvos integrarse en los marcos de carbono azul o en futuros mecanismos de compensación?

Mientras una parte de la comunidad científica insiste en que la calcificación libera CO₂ y que el balance no es tan favorable como se ha sugerido en algunos trabajos, otros modelos sostienen que el almacenamiento en concha y sedimento constituye un secuestro relevante a escala productiva.

Lo que este nuevo estudio confirma es que la dimensión cuantitativa del fenómeno ya es demasiado significativa como para quedar al margen del debate climático.

La controversia continúa. Pero ahora, con cifras globales sobre la mesa.

Referencia:

Tan, K., Li, Z., Yan, X., Carbon removal from the ocean by bivalve

aquaculture: a global view, iScience (2026), doi: https://doi.org/10.1016/j.isci.2026.114972.

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