MERCADOS

La esperada recuperación de precios de la dorada y la lubina es inminente

A la espera de entrar en una era post-pandemica el sector no quiere repetir errores del pasado y estabilizar la producción con la demanda

La esperada reactivación del canal HORECA (Hostelería, Restauración y Catering) este verano podrá traer consigo subida en los precios de la dorada y la lubina gracias también a que se espera que se mantenga estable el crecimiento de la oferta.

Por una vez en mucho tiempo la esperanza del sector se enfoca en encontrar la estabilidad prolongado. Una cuestión a la que están poco acostumbradas las empresas del sector que endémicamente siempre han tenido que luchar por ciclos de altibajos continuos.

La razón, una esperada caída de entre el 10 y 15 por ciento en 2021 de la producción turca debido, entre otras cuestiones, a que las empresas cada vez encuentran más dificultades para obtener préstamos de sus entidades financieras y a menores siembras llevadas a cabo los años previos. Según señalan, la empresa Kilic Deniz ha obtenido recientemente un préstamo de 80 millones de euros de bancos de desarrollo europeos ante la dificultad de que esta financiación proceda de entidades del país otomano.

Por su parte, y para este año, se espera que la producción griega de dorada y lubina crezca un 12 por ciento como fruto de la consolidación de empresas y las buenas perspectivas de futuro.

Este es, al menos, el panorama que dibuja el último reporte de Globefish, el sitio estadístico de la FAO para los productos del mar.

Sin embargo, la ausencia de turbulencias no está garantizada, después de que la Organización Helénica de Productores de Acuicultura (ELOPY) advirtiera a principios de año que algunas empresas necesitan apoyo gubernamental urgente “después de un año difícil”.

En el seno del sector europeo de dorada y lubina se estima que lo peor de la pandemia ya ha pasado gracias a contratos oportunos y un impulso de las ventas minoristas. Además, con la lección aprendida de otros ciclos alcistas, esperan capitalizar los buenos precios sin repetir el patrón de crecimiento de los volúmenes de producción por encima de la demanda.

Este buen momento que se espera se alcance entre 2021 y 2022 cogerá a las empresas españolas en una situación de debilidad y con baja capacidad para reaccionar debido a una menor capacidad productiva, lo que llevará a importar mayores volúmenes de Grecia y Turquía.