MERCADOS

La falta de turismo internacional ampliará los daños de un mal año para el comercio de moluscos bivalvos

El cierre del canal HORECA, unido a una menor actividad turística están provocando cierres masivos entre los productores de moluscos

Como resultado del menor consumo de moluscos bivalvos derivados de las consecuencias económicas que está dejando tras de sí la crisis de la pandemia por la Covid-19 se están repoblando menos áreas de acuicultura y los cultivos están prolongándose más en el tiempo.

Como resultado, la oferta será mucho menor en los próximos años, respecto a años normales.

El principal impacto sobre estos mariscos se vivió durante los meses que en Europa se mantuvieron cerrados los establecimientos del canal HORECA (Hostelería, Restauración y Catering). Esta situación, a la que se le ha sumado la caída de precios, ha provocado que algunas empresas hayan cerrado, y otras, estén a la espera de las ayudas gubernamentales para poder sobrevivir.

La caída del poder adquisitivo en el sur de Europa, también afectará a la demanda de bivalvos. La temporada turística anormal en los meses de veranos, cerrarán esta “tormenta perfecta” de catastróficas desdichas sobre el sector, que hará que se alcancen niveles de consumo del 10 al 20 por ciento de lo que sería normal por estas fechas.

Por productos, el más afectado ha sido el de las ostras que durante los cuatro primeros meses de 2020 vieron caer la demanda hasta el suelo. La Semana Santa, periodo en el que se nota el incremento en el consumo de este bivalvo se paralizó y fue mucho menor que en años precedentes. Además, la mayor parte del consumo de ostras se hace en restaurantes por lo que la caída ha sido también muy acusada.

El mercado internacional de almejas también se ha visto afectado y en Europa está casi ausente ya que los mercados nacionales se proveen de la producción local. En el sur de Europa los restaurantes son los principales demandantes de este tipo de productos por lo que el cierre de HORECA también les ha afectado seriamente.