El Consejo de Ministros ha aprobado un real decreto para reforzar la protección de las praderas de fanerógamas marinas en el Mediterráneo español, una norma que introduce limitaciones a la implantación de nuevas instalaciones de acuicultura en áreas donde se localizan estos ecosistemas.
La medida, impulsada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), establece un marco jurídico común para la conservación de las praderas de Posidonia oceanica y Cymodocea nodosa, consideradas hábitats de alto valor ecológico por su papel en el mantenimiento de la biodiversidad marina, la protección del litoral frente a la erosión y la captura de carbono.
Estas limitaciones se aplican a diferentes tipos de instalaciones, entre ellas infraestructuras portuarias, conducciones submarinas, proyectos de regeneración de playas, instalaciones de energías renovables en el medio marino y nuevas instalaciones de acuicultura.
El texto también introduce limitaciones a determinadas actividades potencialmente contaminantes, como vertidos líquidos o sólidos que puedan alterar el estado de estos ecosistemas, así como a infraestructuras de captación o vertido de agua de mar en su entorno.
Además, el real decreto aborda la gestión de los restos vegetales que estas plantas depositan en las playas, conocidos como arribazones, reconociendo su función ecológica y promoviendo criterios de gestión que compatibilicen la conservación del ecosistema costero con los usos turísticos del litoral.
La norma también refuerza el seguimiento científico y la planificación del espacio marino mediante la actualización de la cartografía de las praderas de fanerógamas marinas, una herramienta considerada clave para mejorar la toma de decisiones en la gestión del litoral y en la evaluación de nuevas actividades en el medio marino.
Asimismo, el decreto contempla el impulso de programas de investigación, seguimiento y restauración de estos hábitats, así como mecanismos de coordinación entre administraciones para garantizar una aplicación coherente de las medidas de conservación.
El sector acuícola pide equilibrar la protección ambiental con el desarrollo productivo
Desde el punto de vista del sector acuícola, la protección de estos ecosistemas es ampliamente reconocida como necesaria para mantener la salud de los ecosistemas costeros. No obstante, parte del sector productivo advierte de que nuevas restricciones sobre el uso del espacio marino podrían dificultar aún más el desarrollo de la acuicultura en el Mediterráneo, donde la disponibilidad de zonas concesionables ya es limitada.
Algunas voces del sector señalan también que la regulación debería diferenciar claramente entre actividades con impactos muy distintos sobre el fondo marino y evitar restricciones generalizadas que no tengan en cuenta las características específicas de cada proyecto o tecnología de cultivo.
Otra de las preocupaciones recurrentes es la coherencia entre las políticas de conservación y los objetivos europeos y nacionales de crecimiento de la acuicultura, considerada un sector estratégico para aumentar la producción sostenible de proteína marina y reducir la dependencia de importaciones de productos pesqueros.
En este contexto, representantes del sector subrayan la importancia de que las medidas de protección ambiental se integren dentro de una planificación marítima equilibrada que permita compatibilizar la conservación de los ecosistemas con el desarrollo ordenado de actividades productivas como la acuicultura.
La aprobación de este real decreto se enmarca en las estrategias nacionales y europeas de protección de la biodiversidad marina y tendrá implicaciones en la planificación futura de actividades en el litoral mediterráneo, especialmente en aquellas que requieren nuevas concesiones o infraestructuras en el medio marino.

